El décimo, y por tanto el primer aniversario destacable del Congreso de la FIFA, no se celebró de ninguna manera especial. Sin embargo, un año después sí que resultó de interés la década de historia y el orden del día se centró en temas controvertidos.

Algunos asuntos pueden parecer hoy un tanto peculiares, pero otros siguen siendo de rabiosa actualidad. Algunos ejemplos:

• Un delegado de la Federación de Fútbol de Alemania solicitó que, con fines estadísticos, los partidos de clubes contra equipos de tripulaciones de barcos también se notificaran obligatoriamente a la federación. Se decidió recomendarlo a las federaciones.

• Los delegados se mostraron contentos porque el International Football Association Board (IFAB) admitió dos representantes de la FIFA en sus filas y, de esta manera, la Federación tenía derecho de voto sobre las Reglas de Juego. A continuación, se debatió intensamente si el control sobre las Reglas de Juego no debería cederse enteramente a la FIFA, que no dejaba de crecer. El representante de la federación escocesa se opuso frontalmente, pero se logró acordar el reconocimiento del IFAB como “el órgano que dicta las Reglas de Juego”.

• También se discutió sobre las Reglas de Juego. El secretario de la federación inglesa F. J. Wall había oído que en partidos de liga se habían incluido árbitros de meta. El Congreso se vio por tanto obligado a publicar una aclaración, en la que indicó que sólo se consideraba oficiales de partido a árbitros y jueces de línea, y por tanto los árbitros de meta no estaban permitidos.