El Congreso de la FIFA de 2003 en Doha no sólo fue el primero en el Medio Oriente, sino también el primero al que asistieron todas las asociaciones miembro, en aquel entonces 204. El asunto más importante del orden del día fue la ratificación de los nuevos Estatutos, que, como nueva constitución de la FIFA, debían entrar en vigor el 1º de enero de 2004.

En el último trimestre de 2002, el Comité Ejecutivo confió la revisión de los Estatutos a un grupo de especialistas, que presentó la versión revisada al Congreso. El objetivo no había sido volver a redactar los Estatutos en su integridad, sino solamente adaptarlos a las disposiciones actuales a fin de que satisficieran las necesidades creadas por un entorno deportivo y social en constante cambio.

Entre las principales innovaciones estaban: la nueva redacción de los objetivos de la FIFA para hacer hincapié en su misión, a saber, mejorar constantemente el juego del fútbol y promoverlo mundialmente; establecer un Código Ético y precisar las funciones, los deberes y las responsabilidades del Presidente, en comparación con aquellas del Comité Ejecutivo y del Secretario General. Además, se fijaron nuevas fechas para que la elección presidencial se llevara a cabo un año después de la Copa Mundial de la FIFA. Por otro lado, se relajaron las disposiciones de la elegibilidad para jugar con selecciones nacionales, se reconoció al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) y la necesidad de armonizar el calendario internacional de partidos se estableció en un artículo aparte.

Las asociaciones de la FIFA ratificaron por unanimidad los nuevos Estatutos.