La ceremonia inaugural del LXI Congreso de la FIFA, que tuvo lugar el 31 de mayo y el 1 de junio en Zúrich, ofreció una colorida mezcla de música y espectáculo.

A última hora de la tarde del martes, en el Hallenstadion de Zúrich, el Presidente de la FIFA, Joseph Blatter, dio la bienvenida a la ceremonia inaugural a Micheline Calmy-Rey, Presidenta de Suiza, a Jacques Rogge, Presidente del Comité Olímpico Internacional, a Corine Mauch, alcaldesa de la ciudad de Zúrich, y a los demás participantes e invitados al congreso.

La principal estrella invitada al programa de 90 minutos, que fue presentado por la actriz Melanie Winiger, fue Grace Jones, que dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo a principios de los años 1970 hasta convertirse en una figura señera en el mundo de la música, el cine y la moda. La jamaicana dio un concierto de 25 minutos en el que se embarcó en un viaje por los 40 últimos años de su producción.

Asimismo amenizaron musicalmente la velada el suizo Nicolas Senn, al mando de su dulcémele de 125 cuerdas. El ganador del "Gran Premio de la Música Folk" en Suiza se ha hecho famoso más allá de las fronteras de su país, y ha dado conciertos por todo el planeta, uno de ellos en el Kilimanjaro.

El programa de entretenimiento se completó con la actuación del grupo de breakdance berlinés Flying Steps, ganador de numerosos premios mundiales, así como con una asombrosa exhibición de malabarismo a cargo de Alan Šulc.