La propiedad intelectual de la FIFA está constituida por marcas registradas como FIFA, COPA MUNDIAL, COPA 2018; diseños (tanto los registrados como los no registrados) y derechos de autor por artículos como pósteres, emblemas y mascotas oficiales, así como otras piezas de diseño. La FIFA ha creado, usa y protege un conjunto de logotipos, palabras, nombres oficiales, símbolos y otras marcas registradas vinculados con la Copa Mundial de la FIFA™, cuyo uso también es autorizado a otros mediante acuerdos alcanzados con la FIFA.

La FIFA está obligada a actuar contra cualquier reproducción no autorizada de sus marcas en un contexto comercial. Si la FIFA no emprendiera acciones por el mal uso de sus marcas registradas y derechos de autor, correría el riesgo de perder los derechos de propiedad que le corresponden por estos trabajos y pondría en peligro los fundamentos de su programa comercial.

Además, los afiliados comerciales de la FIFA solamente invierten en el Mundial si se les garantiza la exclusividad en el uso de las marcas y en cualquier otro tipo de relación con el campeonato. Si cualquier persona pudiera hacer uso de las marcas oficiales y establecer vínculos con el Mundial, no tendría sentido convertirse en afiliado comercial;  la FIFA no podría escoger a sus afiliados comerciales y, por lo tanto, no recibiría los ingresos necesarios para mantener los altos estándares de un campeonato como la Copa Mundial de la FIFA™.

Un ejemplo de la solidez de los activos de propiedad intelectual de la FIFA se refleja en una reciente investigación llevada a cabo en siete mercados mundiales en los que el trofeo del Mundial registró un nivel promedio de reconocimiento del 83 %.  Estos porcentajes son considerablemente más altos que los de cualquier otro trofeo deportivo.