Dados los elevados costos que supone un torneo de esta envergadura, la FIFA no podría organizarlo sin el generoso apoyo de sus afiliados comerciales que hacen aportaciones vitales para garantizar que se dispute este torneo con financiación de capital privado.

En retribución a su apoyo, se garantiza a los titulares de derechos otorgados por la FIFA un vínculo con la competición, particularmente a través del derecho a usar las marcas oficiales (el emblema, la mascota) en sus promociones y publicidad.

Los titulares de los derechos de la FIFA solamente invierten en la Copa Mundial de la FIFA 2018™ si se les garantiza esta exclusividad. Si cualquier persona pudiera hacer uso de las marcas oficiales sin coste alguno y establecer vínculos con el Mundial de 2018, no tendría sentido convertirse en titular de derechos y, en consecuencia, la FIFA no podría asegurar los fondos necesarios para este torneo.

Por lo tanto, la FIFA está obligada a actuar cuando entidades sin los vínculos comerciales pertinentes no respetan la propiedad intelectual de la FIFA y realizan actividades que establecen vínculos comerciales con el Mundial de 2018.