Deborah Doe, consultora de seguridad inglesa que en su día trabajó como policía en Kent, su condado natal, es una de las pocas mujeres que desempeña el cargo de responsable de seguridad de la FIFA en acontecimientos internacionales. No obstante, el grado de protagonismo de la mujer en este ámbito está a punto de cambiar, ya que la FIFA ha puesto recientemente en marcha una iniciativa que busca que sus asociaciones miembro promuevan la participación de candidatas de sexo femenino.

Deborah dialogó con nosotros acerca de la función que desempeña exactamente un responsable de seguridad en una competición de la FIFA, así como del significado que tiene una iniciativa así en dos ámbitos como el fútbol y la seguridad, que históricamente se han caracterizado por una presencia mayoritaria de hombres:

¿En qué consiste el proceso de contratación que el departamento de seguridad de la FIFA está llevando a cabo actualmente?
Hoy en día, el departamento de seguridad de la FIFA cuenta con una serie de personas cuya función es garantizar la seguridad en los estadios durante las competiciones. No obstante, a la vista de los perfiles de los candidatos existentes nos percatamos de que, tras el Mundial de Brasil y de cara a los próximos años, podríamos llegar a encontrarnos en la tesitura de no disponer de capacidad suficiente para futuros certámenes.

Así las cosas, se tomó la decisión de organizar varios seminarios regionales con el fin de explicar nuestra normativa de seguridad revisada y de captar personas que nos puedan resultar de ayuda en la oficina de seguridad de la FIFA. Los seminarios fueron un éxito y de ellos salieron una serie de candidatos de sexo masculino. Sin embargo, nos sirvieron además para darnos cuenta de que necesitábamos tomar medidas para animar a responsables de seguridad de sexo femenino –que sabemos que también existen– a que den también el paso de postularse para desempeñar esta función en la filas de la FIFA.

La seguridad y el fútbol son dos ámbitos en los que ha habido un predominio masculino históricamente. A la hora de obtener su cargo actual, ¿tuvo usted que sobreponerse a algún tipo de barrera por el hecho de ser mujer?
Ser mujer en el mundo del fútbol y en el de la seguridad implica una serie de desafíos. Mi primer trabajo en el ámbito de este deporte lo conseguí a través de la seguridad, y en un año y una cultura en los que aquellos que desempeñaban este tipo de actividad laboral eran mayoritariamente hombres. Los puestos a los que podían optar mujeres se limitaban a ciertas funciones relacionadas con la seguridad. Sin embargo, como ocurre en cualquier sociedad y cultura, ha habido cambios y, por suerte, no he tenido que enfrentarme a obstáculos destacables por ser mujer a lo largo de mi trayectoria en el campo de la seguridad.

En 2011 tuve la oportunidad de trabajar en el mundo del fútbol desde una perspectiva vinculada con la seguridad. De acuerdo con mi experiencia, si comparo aquel momento con el actual debo decir que ha habido sin duda un cambio importante, aunque sólo hayan pasado unos años. Mi primera experiencia laboral en este ámbito tuvo lugar en el Mundial Femenino de Alemania, y mis homólogos en aquella ocasión eran todos hombres. Desde entonces he trabajado no sólo en competiciones femeninas sino también en masculinas, y he visto a muchas mujeres en puestos como el mío.

Ha tenido lugar una transición, y ahora es importante concienciar a las asociaciones miembro de que hay que alcanzar un equilibrio entre géneros en este ámbito. Ocurre como con la sociedad y con muchos otros oficios en los que predominan los hombres: el cambio requiere tiempo. No obstante, si verdaderamente se quiere avanzar en este sentido hay que demostrar las palabras con hechos, y eso se ha puesto de manifiesto a lo largo de los últimos años con la evolución que he visto en lo que a fútbol y seguridad se refiere.

Y, con respecto a otros aspectos del mundo del fútbol, ¿ha notado usted cambios en lo que al rol de la mujer se refiere?
El del fútbol es un ámbito muy amplio, y con el tiempo se ha recorrido un largo camino en materia de participación de la mujer, ya sea como jugadora, comentarista, fotógrafa a pie de campo, tras las cámaras de televisión o en el ámbito de la seguridad, incluso en puestos de considerable responsabilidad. Ha habido un cambio enorme. En algunas regiones se ha avanzado más que en otras, pero los progresos son en general evidentes.

En ciertos aspectos, la contratación por parte de la FIFA de responsables de seguridad de sexo femenino con motivo del Mundial y de los partidos clasificatorios contribuye a estos avances. Asistiendo a seminarios y difundiendo este mensaje, nosotras animamos a la gente a dar el paso. Desde mi punto de vista, una parte importante de todo esto tiene que ver con llevar a cabo una labor de concienciación para que las mujeres sepan que estas oportunidades laborales existen y que pueden optar a ellas.