Por primera vez en su historia, la FIFA ha publicado una hoja de ruta sobre el futuro del fútbol: FIFA 2.0.

Durante la sesión del Consejo de la FIFA del 13 de octubre de 2016, el presidente Infantino presentó este documento que marca el camino que ha de seguir nuestra labor al servicio del fútbol.

Las nuevas metas de la FIFA son promover el fútbol, proteger su integridad y acercarlo a todo el mundo.

El documento establece una serie de principios, así como objetivos tangibles y mensurables. Por ejemplo, al inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026™:

  • Más del 60 % de la población mundial participará —ya sea como jugador, entrenador, árbitro o en cualquier otra categoría— en el mundo del fútbol.
  • La FIFA invertirá más de 4000 millones de USD en el desarrollo del fútbol
  • La FIFA doblará el número de mujeres que practican el fútbol hasta alcanzar los 60 millones.
  • La FIFA optimizará el operativo interno y las relaciones comerciales externas con el fin de mejorar la generación de ingresos y la eficiencia financiera.

CÓMO FORJAR EL FUTURO

Desarrollar el fútbol

Mediante la implantación del Programa de Desarrollo Forward de la FIFA, el ente rector del fútbol mundial pondrá la práctica del fútbol al alcance de más personas y regiones. Al colaborar con las federaciones miembro y las confederaciones, la FIFA desarrollará el deporte rey incrementando las inversiones selectivas, y mejorando los estándares de calidad por los que todos los implicados deben regirse. La labor de desarrollo de la FIFA deberá llegar mejor a todos los miembros de la comunidad del fútbol, con independencia de su género, orientación política o sexual, credo o etnicidad.

Disfrutar más de la experiencia

Para todos: los avances tecnológicos han redefinido el mundo del deporte y la relación con la afición. La FIFA trabajará para que los que no puedan acceder a un estadio experimenten las mismas sensaciones desde sus casas y colaborará con sus afiliados comerciales para integrar conjuntamente la innovación tecnológica.

Para la afición: la FIFA deberá comunicarse con los aficionados de manera transparente y efectiva, así como garantizar que sea cada vez mayor el número de personas que accede al fútbol a través de diferentes canales.

Para jugadores, entrenadores y árbitros: los avances tecnológicos no dejan de mejorar el rendimiento de los futbolistas, la capacidad estratégica de los técnicos y la de los árbitros a la hora de proteger la integridad del fútbol. En 2016, la FIFA trabajó con el IFAB para aprobar un conjunto detallado de protocolos para los experimentos de videoarbitraje en vivo; y eso fue solo el comienzo. La FIFA seguirá invirtiendo en aquellas tecnologías que redunden en beneficio de los protagonistas del fútbol en los terrenos de juego de todo el mundo.

Para los afiliados comerciales: juntos, la FIFA y sus socios han alcanzado un gran éxito. Gracias a las innovadoras vías creadas por las nuevas tecnologías de la información, los afiliados comerciales de la FIFA buscarán nuevas formas de mostrar sus productos maximizando la presencia y la repercusión de los mismos.

Fortalecer la institución

En la sede de la FIFA: la elección de un nuevo liderazgo ha ido acompañada de la aprobación por abrumadora mayoría de reformas transcendentes; la organización ha desarrollado estas mejoras considerables en materia de gobernanza, transparencia y rendición de cuentas mediante la reestructuración de sus operaciones internas.

En el ecosistema futbolístico: la nueva dirección de la FIFA está comprometida con los derechos humanos y la diversidad. Asimismo, la organización incrementará el control sobre sus federaciones miembro y se esforzará aún más por garantizar que todos los actores presentes en el fútbol se rijan por los estándares de gobernanza más adecuados.

ESTRATEGIA PARA SU CONSECUCIÓN

Inversión: la FIFA destinará una cantidad significativa de recursos y de capital humano al desarrollo del fútbol y a la mejora de las condiciones en que se disfruta.

Innovación: la FIFA aprovechará los avances tecnológicos para ofrecer a todos partidos de una mejor calidad.

Integración: la FIFA asumirá una mayor responsabilidad por la gobernanza, la escala y la efectividad de sus operaciones.

PRINCIPIOS RECTORES

Transparencia: la FIFA deberá ser transparente en su forma de gestionar y desarrollar el fútbol, en su operativo comercial y en su relación con los grupos de interés.

Rendición de cuentas: la FIFA será responsable de sus actos y deberá rendir cuentas ante todos los actores presentes en el mundo del fútbol, en especial ante sus federaciones miembro.

Inclusión: la FIFA reflejará la realidad del mundo actual y las comunidades que lo integran.

Colaboración: la FIFA participará activamente en el diverso ecosistema del fútbol para definir el futuro del deporte rey.