El cuarto Presidente de la FIFA fue el belga Rodolphe William Seeldrayers. En sus nuevas funciones, celebró el 50 aniversario de la FIFA, la cual contaba entonces con 85 asociaciones miembro. Tras haber asistido, como Vicepresidente, a Jules Rimet durante 25 años, falleció en octubre de 1955. Su sucesor fue el inglés Arthur Drewry, elegido el 9 de junio de 1956.

Drewry había ocupado la función de presidente interino durante medio año. Fue también Presidente de la Comisión de Estudio de los nuevos Estatutos de la FIFA y, en 1958, inauguró en Estocolmo el 6° Campeonato Mundial. Este fue un gran torneo que Brasil ganó de forma soberana, el primero de los cinco que tiene en la actualidad. Arthur Drewry falleció el 25 de marzo de 1961 a la edad de 70 años.

El operativo de la FIFA estuvo controlado por el suizo Ernst B. Thommen hasta el Congreso Extraordinario celebrado el 28 de septiembre de 1961. Thommen, quien había sido Presidente de la Comisión Organizadora del Campeonato Mundial en 1954, 1958 y 1962, aportó mucho a la Federación Internacional de Fútbol.

Sir Stanley Rous fue elegido 6° Presidente de la FIFA. En su juventud fue un excelente árbitro, que conocía muy bien el fútbol internacional y, de hecho ayudó a reescribir las Reglas del Juego. Durante su presidencia, Inglaterra se proclamó campeona mundial en 1996, lo que fue motivo de gran alegría para él. Era muy popular en todo el mundo. Muchas naciones conseguían aquel entonces su independencia y corrían a afiliarse a la FIFA. El número de asociaciones miembro crecía rápidamente. Además, la transmisión por televisión de la Copa Mundial contribuyó enormemente a la expansión mundial del fútbol.

En esos años, los medios y posibilidades de la FIFA eran limitadas, entre otras cosas porque, al ser una institución privada, no recibía subsidios gubernamentales ni recursos de otras fuentes. Sus fondos provenían únicamente de los beneficios de las Copas Mundiales y, con esos ingresos, debían organizar el presupuesto de cuatro años. Realmente no se podía conseguir más con los medios a disposición.

Con muchos sacrificios, se consiguió consolidar y conservar la obra. Sir Stanley Rous logró todo esto. En reconocimiento a sus méritos, el 11 de junio de 1974 fue nombrado en Francfort Presidente de Honor de la FIFA. Ese día, el brasileño Dr. João Havelange se hacía con las riendas de la Federación Internacional de Fútbol.