Dos días más tarde, el 22 de mayo de 1904, el primer Congreso de la FIFA nombró a Robert Guérin Presidente. A su lado estaban los Vicepresidentes Victor E. Schneider (Suiza) y Carl Anton Wilhelm Hirschmann (Holanda); Louis Muhlinghaus fue nombrado Secretario y Tesorero, asistido por Ludvig Syiow (Dinamarca). Estos pioneros encararon una labor inmensa, ya que la FIFA existía solamente en el papel. Había que darle forma, crear las asociaciones como verdaderos representantes y conseguir nuevos miembros. En primer lugar, había que convencer a los ingleses de que su participación en la nueva organización era indispensable.

El 14 de abril de 1905, la dirección de la "Football Association Ltd." reconoció a las asociaciones nacionales afiliadas a la FIFA y declaró también su afiliación. Éste fue el primer gran logro de la FIFA, que se debe al Barón Edouard de Laveleye. El Presidente de la Unión Belga de Sociedades Deportivas Atléticas logró borrar, con gran empeño personal, las últimas dudas de los británicos. El Barón fue el primer miembro honorario de la FIFA.

El segundo Congreso de la FIFA tuvo lugar del 10 al 12 de junio de 1905 en París. En el ínterin, se habían afiliado a la FIFA las asociaciones de Alemania, Austria, Italia y Hungría, así como Gales e Irlanda. Ya se hablaba de una competición internacional que debía celebrarse en 1906. Se habían establecido cuatro grupos, encargando a Suiza organizar las semifinales y la final. Se pensó disputar este torneo con los equipos de los mejores clubes. El Vicepresidente suizo Victor E. Schneider había donado un trofeo.

El Comité Ejecutivo de la FIFA fue elegido con la misma composición por un año más, pero a partir de ese momento comenzaron las dificultades. El plan de organizar la primera competición internacional fracasó. Varias asociaciones nacionales tenían otros problemas. En Francia tuvo lugar una división en la asociación. Estos problemas fueron una carga para el Presidente de la FIFA, quien había emprendido sus tareas con mucho entusiasmo. Robert Guérin se retiró cada vez más de la vida deportiva y delegó la administración en su Vicepresidente Victor E. Schneider y en André Espir, su asistente personal.

A pesar de todo, la FIFA comenzaba a dar muestras de su fuerza: cuando el "English Ramblers", un club de fútbol inglés improvisado, quiso disputar algunos partidos en el continente sin la autorización de la Asociación Inglesa, la FIFA prohibió a sus miembros enfrentarse con este equipo. Este proceder estricto de la FIFA impresionó mucho a los ingleses, quienes, junto a otras asociaciones británicas, tenían ya un contacto mucho más estrecho con la FIFA.

Esto se documentó claramente en el siguiente Congreso, celebrado en 1906 en Berna. En lugar del Presidente de la FIFA Robert Guérin, ausente, Victor E. Schneider dirigió las negociaciones. Se eligió como nuevo Presidente al inglés Daniel Burley Woolfall, una persona pragmática y con gran experiencia merced a su trabajo en el Consejo Administrativo de la Football Association. Bajo su dirección, el fútbol inglés y el continental comenzaron a mantener relaciones más estrechas. Además, luchó implacablemente por conseguir la uniformidad de las Reglas de Juego.

Inglaterra ganó el primer Torneo Olímpico de Fútbol en Londres en 1908
La idea de una competición internacional de gran envergadura seguía viva y la Asociación Inglesa asumió la responsabilidad del control y la administración de un torneo que tuvo lugar con ocasión de los Juegos Olímpicos de 1908 en Londres. La organización fue difícil, hubo problemas que perduraron cuatro años más, hasta el torneo de 1912 en Estocolmo.

Este nuevo deporte, prácticamente desconocido, era observado con recelo dentro del marco de los Juegos Olímpicos y, en sus inicios, era considerado más un espectáculo que una competición. En relación con los Juegos Olímpicos surgió el problema de los jugadores profesionales, un problema candente también en décadas posteriores. A título informativo, cabe señalar que Inglaterra fue la vencedora de ambos torneos.

Los congresos que se celebran anualmente, según lo establecido en los Estatutos, en diferentes ciudades europeas fueron dirigidos siempre por el Presidente Woolfall. El primer punto del orden del día era siempre el deseo de imponer la estandarización de las Reglas de Juego en el ámbito internacional. En el correr de los años, esta insistencia comenzó a dar sus frutos. Se elaboraron reglas básicas para la organización, algunas de las cuales aún mantienen su vigencia, que permitieron a la FIFA crear una base sólida y trazar directrices claras.

Bajo la presidencia inglesa se consiguió asimismo alcanzar grandes progresos en el campo de la administración. Se publicó el primer boletín oficial. Se había decidido que el francés fuese el idioma oficial. La aplicación de las Reglas de Juego, elaboradas férreamente en base al modelo ingles, pasó a ser obligatoria. Se elaboró una clara y precisa definición de los partidos internacionales -de selecciones o de clubes-, y se prohibió además que terceros organizasen partidos con fines lucrativos.

Hasta 1909 la FIFA estuvo formada únicamente por asociaciones europeas. Los primeros miembros de ultramar fueron: Àfrica del Sur en 1909/1910; Argentina y Chile en 1912 y EE UU en 1913. Este fue el comienzo de la actividad intercontinental de la FIFA. Se daba así el primer paso en el camino de la expansión.