
El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, ha reforzado el compromiso tomado en 1996 por João Havelange en el Congreso de la FIFA celebrado en Zúrich, para que cada asociación miembro (independientemente de su tamaño o recursos) reciba un millón de dólares estadounidenses y cada confederación diez millones de dólares a lo largo del período 1999-2002.
Las subvenciones se otorgan a las asociaciones beneficiarias de acuerdo con normas precisas establecidas por el Comité Ejecutivo, y su uso es supervisado estrechamente por la administración de la FIFA.
El Programa de Asistencia Financiera también puede servir para complementar otras formas de ayuda económica de que pueda disponer una asociación nacional, sobre todo como parte de otros programas de desarrollo, como el Goal (no obstante, las subvenciones no pueden emplearse para la construcción de nuevos estadios, algo que corresponde hacer a los estados).