Ninguna otra estrategia dietética tiene la fama de
estimulante de rendimiento comprobado de la que goza el consumo de
agua y carbohidratos durante el ejercicio. Los jugadores pueden
lograr, con esta ciencia, un bienestar y un rendimiento óptimos
aprendiendo los aspectos prácticos de:
- Qué tipo de alimentos y bebidas;
- Cuánto consumir de esos alimentos y bebidas;
- Si se deben consumir durante el ejercicio;
- Qué modificaciones deben hacerse en ambientes cálidos o fríos.
Usted como jugador, sus entrenadores y directores técnicos deben "ajustar" las recomendaciones generales de ingesta de bebidas para determinar la fórmula adecuada para usted. Por ejemplo, debe identificar su cantidad de sudoración durante el ejercicio y adaptar los hábitos de bebida según corresponda.
A medida que aprenda a combinar la ingesta de líquidos y combustible con su demanda de energía durante el ejercicio, no sólo correrá más distancia y a mayor velocidad en la segunda mitad del partido, sino que también ayudará a mantener su destreza y criterio en circunstancias en las que de otra manera estaría fatigado. Los partidos muchas veces se definen en los últimos minutos y los jugadores fatigados corren más riesgo de lesionarse.
¿Qué beber, cuánto y cuándo? ¿Cuándo necesita más que agua? ¿Cuál es la utilidad de las bebidas deportivas comerciales con un contenido de aproximadamente 4 a 8 % de carbohidratos? ¿Cuándo se debe incluir sodio en las bebidas? ¿Sabe cuál es su límite de pérdida de peso durante un partido o en el entrenamiento? ¿Puede calcular la pérdida de sudor para poder personalizar la ingesta de líquidos? ¿Qué mejorará su resistencia: una taza pequeña de café de filtro o 500 a 750 ml de bebida cola?

