La delegación de la FIFA, encabezada por su Presidente, Joseph S. Blatter, fue recibida en Túnez el domingo 26 de marzo de 2006 por Hamouda Ben Ammar, Presidente de la Asociación Tunecina de Fútbol (ATF); Slim Chiboub, miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA; y varios miembros del Comité Ejecutivo de la Asociación, en un ambiente caluroso y primaveral.
La delegación de la FIFA se reunió con el conjunto de los representantes de la familia futbolística tunecina en un encuentro que congregó a los nombres más prestigiosos del balompié nacional. Al garantizar su presencia en Alemania el próximo verano, los norteafricanos se clasificaron para la cuarta Copa Mundial de la FIFA de su historia, la tercera consecutiva.
En el centro del debate estuvieron las posibilidades del combinado nacional en Alemania, el desarrollo del fútbol en África en general y, por supuesto, el partido histórico de Túnez en la Copa Mundial de la FIFA Argentina 1978. Las Águilas de Cartago se impusieron 3-1 a México, firmando así la primera victoria de una selección africana en el torneo más prestigioso.
En el calendario de la visita figuraba igualmente la apertura oficial de la Casa de la ATF. El lunes 27 de marzo, el Presidente Blatter despachó con el Ministro de Juventud, Deportes y Educación, Abdallah el Kaaby, y participó en la ceremonia de inauguración del nuevo edificio, financiado a través del vasto Programa Goal instaurado por la FIFA en todo el planeta.
En noviembre de 2003 Joseph S. Blatter había puesto la primera piedra de la nueva sede de la ATF. Ahora el proyecto está terminado y listo para entrar en servicio.
El deporte hace más fuerte
El Ministro Abdallah el Kaaby se congratuló por el apoyo de la FIFA. "Desde 1987 nuestra política se orienta hacia el desarrollo del deporte y de la infraestructura", recalcó, al tiempo que mencionaba el proyecto de la Casa de la ATF.
Los dos interlocutores coincidieron en un punto esencial: "El deporte es un medio de educación formidable, y como tal hay que desarrollarlo". La nueva generación de jóvenes se hace más fuerte mental y físicamente cuando practica un deporte, por ejemplo el fútbol.
La visita a la nueva sede estuvo marcada por la emoción, después de tres años de intensos trabajos. Hamouda Ben Ammar, Presidente de la ATF, hizo hincapié en el excelente acabado de las obras.
Los 1,110 m2 de locales destinados al fútbol se reparten en un edificio de tres pisos espacioso, sobrio y luminoso. Con la ayuda de la FIFA, la Asociación también ha podido dotarse de un valioso sistema de licencias informáticas, así como de un magnífico autobús.