El sol naciente alumbró en Japón la inauguración de una primicia mundial el lunes 14 de septiembre, a la que asistieron autoridades, niños y futbolistas de la prefectura de Fukushima, situada a 200 kilómetros al noreste de Tokio.

El centro médico de la Asociación Japonesa de Fútbol (JFA), el primero en su género, se ha inaugurado oficialmente en el J-Village, gracias a los 800.000 dólares estadounidenses que ha aportado la FIFA a través de su Programa Goal.

El J-Village, inagurado en julio de 1997, es el primer centro nacional de alto rendimiento dedicado exclusivamente al fútbol que existe en Japón. Los equipos del país utilizan sus instalaciones para las concentraciones de entrenamiento (entre ellos, la selección nipona). En el centro también se organizan cursos para entrenadores y árbitros.

El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, junto con Motoaki Inukai, Presidente de la JFA, y Junji Ogura, miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y Vicepresidente de la JFA, procedieron al corte de la cinta y al descubrimiento de una placa, que marcaron simbólicamente una nueva fase en la evolución del centro, en compañía del Gobernador de Fukushima, Yuhei Sato, y del alcalde de Naraha.

La Academia de la JFA es una institución educativa de enseñanza media y secundaria, que abrió sus puertas en abril de 2006. Sus alumnos asisten a centros de enseñanza media y secundaria de la zona mientras residen en la Academia. En las abundantes instalaciones del J-Village no sólo se hace hincapié en las actividades futbolísticas, sino también en la formación personal y social.

El Presidente Blatter, en compañía de los miembros del equipo de Desarrollo de la FIFA, fue testigo de la inauguración del primer centro médico de este tipo en el mundo, y quedó visiblemente impresionado por lo que vio. A continuación, se reunió con algunos de los niños que viven en el J-Village.

"Decididamente, hoy es un gran día, del que todos los protagonistas del fútbol japonés deberían estar muy orgullosos", declaró ante los invitados y los medios de comunicación presentes.

"Por desgracia, nuestro deporte ha sufrido recientemente varias tragedias; la última, que afectó al futbol de España, fue la muerte del capitán del Espanyol (Dani Jarque). Por consiguiente, cualquier centro que trate de ayudar a mejorar y controlar la salud de los jugadores es muy importante", añadió.

"No todos los países tienen la suerte de gozar de las mismas instalaciones. Cuando, hace poco, la FIFA sometió a una serie de controles médicos a los combinados sub-17 de ocho países africanos, el 63% de los jugadores nunca habían pasado por un reconocimiento médico en toda su vida", concluyó Blatter.

El Programa Goal se puso en marcha en 1999 y, desde entonces, la FIFA ha invertido más de 215 millones de dólares estadounidenses en 189 países y en más de 380 proyectos.

En el proyecto de Fukushima, el centro médico recibió dos partidas de fondos de la FIFA a través de dos fases del programa Goal: 400.000 dólares estadounidenses para el centro médico en sí, y otros 400.000 para la compra de equipos sanitarios.

Seguidamente, Blatter viaja a Tailandia, donde mañana inaugurará el Centro de Fútbol que conmemora la catástrofe del tsunami en Phuket, antes de completar su breve visita a Asia con la inauguración de otro proyecto Goal, el miércoles en Bangkok.