Del 29 de septiembre al 1 de octubre, la FIFA albergó a un grupo de instructores que acudieron a cursar el seminario Grassroots, organizado por el departamento de formación de la FIFA. Este seminario de capacitación de instructores marca el principio de una nueva iniciativa de desarrollo del fútbol de la FIFA, el programa de fútbol base Grassroots, destinado a niños de 6 a 12 años y portador de una visión innovadora.

Desde hace más de tres decenios, la FIFA propone y pone en marcha programas de desarrollo destinados a sus asociaciones miembro a fin de hacer crecer el deporte rey en sus dimensiones nacionales e internacionales. La educación y la formación de los actores del fútbol siempre ha sido uno de los principales cometidos de estos proyectos, especialmente a través de los cursos FUTURO, que actualmente se hallan ya en su tercera generación. Pero estas campañas de formación están destinadas por lo general a las élites nacionales: a los mejores entrenadores, los mejores juveniles, los mejores árbitros, los mejores clubes...

Con el programa Grassroots, la FIFA adopta un cambio de objetivo, pero también un cambio de escala. El objetivo es el fútbol base: los niños de 6 a 12 años del mundo entero, en esa edad en la que descubren y aprenden a jugar al fútbol. El programa Grassroots debe ayudar a las asociaciones miembro, en colaboración con los gobiernos de los países respectivos, a ofrecer una enseñanza del fútbol adaptada a los chavales dentro de su entorno escolar, que responda a sus particularidades, a fin de animarles a practicar este deporte de manera regular y con el máximo placer posible. Porque el fútbol es portador de valores educativos y sociales firmes que completan la enseñanza escolar.

El programa Grassroots no es sólo fútbol; es una escuela para la vida. 
Joseph S. Blatter, Presidente de la FIFA

Es esta filosofía, así como los métodos operativos y el material de enseñanza del programa, lo que una cuarentena de instructores internacionales fue a descubrir a Zúrich durante el seminario Grassroots para preparadores. La teoría fue rápidamente puesta en práctica, porque el 30 de septiembre estaba previsto un festival con 70 niños, para que los instructores presentes pudieran familiarizarse con la organización de un evento Grassroots de estas características. En la agenda, talleres y partidos de equipos reducidos, uno de los pilares del programa.  

A lo largo del transcurso del seminario, los instructores no cesaron de intercambiar ideas, impresiones e interrogantes sobre el programa, al tiempo que compartían un entusiasmo contagioso por el fútbol Grassroots. Dato Yap Nyim Keong, preparador malasio que trabaja asimismo para la oficina de desarrollo de la FIFA en Kuala Lumpur, señaló: "Siempre se vuelve a la base. Lo que se aprende a esta edad, se recuerda toda la vida. Como instructor, eso da una motivación suplementaria para trabajar en el plano del grassroots". Y luego, el fútbol simplifica la comunicación con los chavales: "Estuve en Japón enseñando a unos niños. Ellos no hablaban inglés, yo no hablaba japonés. A los cinco minutos, ellos habían entendido todos los ejercicios que les quería enseñar, ¡y los hacían sin ningún problema!".

Incluso en las asociaciones en las que el fútbol base ya está bien desarrollado, el programa Grassroots propulsará el avance: "En Bélgica ya existe el fútbol Grassroots, pero en estos programas, la asociación ha descuidado la relación con los Ministerios de la Juventud o la Sanidad, lo que habría permitido propagar el proyecto", nos cuenta Marc Marchal. "Lo importante en el fútbol base es devolver el juego a los niños. Este programa de la FIFA va a aportar mucho al fútbol. Hay que retirarle la idea de rendimiento al niño y restituirle el placer de jugar".

Lo importante en el fútbol base es devolver el juego a los niños. Este programa de la FIFA va a aportar mucho al fútbol. 
Marc Marchal

Para Jaqueline Shipanga, entrenadora de la selección femenina de Namibia e instructora de la FIFA, el programa posee implicaciones sociales importantes: "Es un enorme desafío, pero este programa es esencial, especialmente para el fútbol femenino. Cuanto más temprano se integre a las chicas en el fútbol, más éxito tendrán. Los chicos deberán aprender a reconocer sus cualidades y se acostumbrarán cada vez más al fútbol femenino. Y luego el programa Grassroots hará del mundo un entorno más sano. El fútbol puede dar salud a los individuos; el programa Grassroots puede dar salud al mundo".

Todos se despidieron con la sensación de estar participando en una misión primordial, cuyos beneficios son más importantes que un simple programa de fútbol. "El programa Grassroots no es sólo fútbol; es una escuela para la vida", ha resumido el Presidente Blatter.

Ya se han llevado a cabo proyectos piloto en varias asociaciones: RP China, Tahití, Mauricio, Trinidad y Tobago... Estos proyectos, coronados por el éxito, han puesto en evidencia numerosos aspectos: por una parte, la necesidad de los instructores Grassroots de la FIFA de adaptar sus enseñanzas al contexto del país correspondiente; y por otro lado, la convicción de que el programa Grassroots, al permitir a los niños practicar el fútbol con una sonrisa en los labios, es acaso lo mejor que la FIFA puede ofrecer en lo que concierne al desarrollo del fútbol.

Porque sin el fútbol base, sin niños que gocen jugando al fútbol, no puede haber una élite próspera. Son los niños debutantes, grandes y pequeños, buenos o menos buenos, chicas y chicos, quienes con sus diferencias y sus cualidades hacen progresar este juego y quienes conformarán las élites de mañana.

¿Una palabra para terminar? La reservamos a los niños que participaron en el festival. Al final de la jornada, un instructor les preguntó simplemente si les había gustado. La respuesta fue un "¡Sí!" masivo. Esa reacción no hace sino dar la razón, si es que aún cabía alguna reticencia, al lanzamiento de este programa extraordinario.