Quizás pensaban que, al fin y al cabo, ya estaban de vuelta de todo. Se habían encontrado en aquella misma situación en 2003 y también habían cumplido con su trabajo: conquistar el título de la Copa Mundial Femenina de la FIFA. Pero si de verdad creyeron que repetir la hazaña en China 2007 no iba a cambiar las cosas en casa, Birgit Prinz y compañía se habrán llevado una sorpresa mayúscula. Los 20,000 espectadores que comparecieron en la famosa plaza Romer de Fráncfort para dar la bienvenida a las heroínas alemanas dieron la primera señal, pero ha sido en los días y semanas siguientes cuando ha quedado patente el cariño que la nación entera le ha tomado al concienzudo y campechano equipo de Silvia Neid.

Otra prueba concluyente de la creciente popularidad del fútbol femenino tuvo lugar una semana después de su regreso, cuando Prinz y la guardameta Nadine Angerer fueron invitadas al popular programa de variedades del sábado por la noche en la televisión alemana, Wetten, dass..?, donde aparecieron junto a los famosos boxeadores ucranianos Vladimir y Vitali Klitschko, y con las estrellas de Hollywood Jamie Foxx y Jennifer Garner.

"Ahora los hombres entre 29 y 45 años ven fútbol femenino por la tele", asegura el Presidente de la Asociación Alemana de Fútbol, Theo Zwanziger. "Eso es lo que ha cambiado". En efecto, los datos demográficos indican que 11.53 millones de personas vieron por televisión la victoria de las alemanas en la final contra Brasil y que no menos de 6.59 millones de compatriotas encendieron el aparato para ver la retransmisión en directo de la llegada de la selección a Fráncfort. Es improbable que el impulso postmundialista acabe ahí.

El campeón de la liga femenina nacional, el Fráncfort, espera que el entusiasmo generado pueda traducirse en aforos medios de más de 2,000 personas, mientras que la Asociación Alemana de Fútbol es igual de optimista tras constatar la inscripción de más de 6,000 nuevos equipos de fútbol femenino el año pasado, dato que permite augurar un floreciente periodo de expansión. Zwanziger así lo expuso minutos después del pitido final en Shanghai, y Oliver Bierhoff expresó recientemente el mismo parecer a FIFA.com: "El valor del fútbol femenino en Alemania, que ya es enorme, se hará más grande a partir de ahora".

La instauración de una liga profesional de fútbol femenino es el siguiente paso lógico en el desarrollo de la disciplina. Pero, mientras tanto, el campeón del mundo tiene la oportunidad de mantenerse en el candelero con la reanudación en su propia casa de su campaña de clasificación para el Campeonato Femenino de la UEFA, frente a Bélgica el sábado, antes de desplazarse para su choque contra Holanda tres días después. El combinado de Neid lidera actualmente el Grupo 9 con nueve puntos en tres encuentros y, a pesar de las ausencias de Renate Lingor por lesión y de Sandra Smisek por indisposición, apunta a registrar dos victorias consecutivas.

Noruega dividida, Inglaterra ambiciosa
Noruega también se propone recabar todos los puntos posibles pero, antes de afrontar al líder de su casillero, Rusia, la escuadra de Bjarne Berntsen intentará primero salvar las divisiones internas que han surgido tras las derrotas ante Alemania y Estados Unidos en la semifinal y en el partido por el tercer puesto de China 2007 respectivamente. Ya resignado a la retirada definitiva de su delantera estrella, Ragnhild Gulbrandsen, el seleccionador aborda ahora la difícil tarea de convencer a Camilla Huse para que siga jugando, después de que la zaguera confesara que se estaba encontrando con dificultades a la hora de compatibilizar su calendario de citas internacionales con sus responsabilidades familiares y sus obligaciones laborales como profesora.

Aún más preocupante para Berntsen será hacer frente al furor que se ha desatado por su indecoroso despido de Lise Klaveness. La delantera 51 veces internacional, autora de un gol contra Ghana en China, siguió los pasos de Gulbrandsen y colgó las botas internacionales a principios de este mes con las siguientes declaraciones: "Después del Mundial, me comunicaron que [Berntsen] no cree que una jugadora como yo se ajuste al actual sistema".

Luego trascendió, debido a unas caústicas críticas que Ragnhild Gulbrandsen lanzó en público contra el seleccionador, que Berntsen le había dicho a la delantera del Umea que no tenía ningún futuro en la selección nacional apenas unos minutos después de que aterrizara el avión que los traía de regreso desde Shanghai tras 14 horas de vuelo. "Se quedó completamente destrozada", aseveró Gulbrandsen. "Bjarne tiene derecho a seleccionar a quien quiera. Pero podría haberse limitado a descartar a Lise para el siguiente partido, y no espetarle a la cara que ya no la querían".

Berntsen, por su parte, admitió que el momento que eligió para comunicarle la noticia "no fue el ideal", pero negó la insinuación de Gulbrandsen de que había despedido a Klaveness por razones personales más que deportivas. El asediado estratega al menos ha recibido la buena noticia de que Solveig Gulbrandsen ha manifestado su intención de continuar en activo hasta la Eurocopa 2009, y se proclama "optimista" en su renovado empeño por conseguir alguna medalla en dicha competición y en los Juegos Olímpicos del próximo verano.

Inglaterra se ha quedado sin billete para Pekín, pero ahora tiene más motivos para concentrarse en alcanzar el Campeonato Europeo cuando reanude su campaña preliminar contra Bielorrusia en Walsall mañana.

El combinado de Hope Powell se mostraba orgulloso, y con razón, de haber superado la fase de grupos en China, y la joven futbolista de 20 años Karen Carney cree que las inglesas están en condiciones de competir por el trofeo en el certamen de 2009: "En vista de cómo nos fue en el Mundial, tenemos que aspirar a conseguir algo grande y especial en el próximo campeonato de importancia. Contra Alemania demostramos que podemos competir con las mejores. Nuestras jugadoras tienen una buena media de edad, de modo que si nos hacemos un poco mayores y le añadimos la experiencia que estamos acumulando continuamente, sólo podemos mejorar".

Seguro que lo mismo están pensando sus rivales europeas, y ciertamente el fútbol femenino en general.