El verano es tiempo de traspasos. En estas semanas saltan al candelero mediático la mayor parte de los fichajes de jugadores. Y siempre surgen problemas, ya sea por la falta de licencia de algunos representantes, por el desacuerdo en las condiciones del contrato, o por la contratación de jugadores que aún no han llegado a los 18 años. En una conferencia telefónica con periodistas de las principales agencias de noticias del mundo, Jérôme Champagne, Director de Asuntos Internacionales de la FIFA, y Marco Villiger, Director de Servicios Legales de la FIFA, explicaron cómo el organismo rector del fútbol mundial desea abordar en el futuro estos problemas de descontrol en el fútbol.
"La FIFA tiene la responsabilidad y la misión de preservar los valores del fútbol y el equilibrio de las competiciones", explicó Champagne al principio de la conversación. Se refería a la empeñosa iniciativa del Presidente de la FIFA, Joseph Blatter, de reforzar la regulación del deporte rey, propulsada y motivada por las incidencias que se produjeron en el año 2005 a raíz de los escándalos de las apuestas en Alemania, Finlandia y Bélgica, así como de las denominadas "transferencias de terceros", que acabaron deparando lamentables consecuencias. "Por primera vez en la historia del fútbol, todos los grupos de interés, jugadores, clubes y asociaciones nacionales, están tirando para el mismo lado", señaló Champagne, "a favor de la protección del deporte, de la protección de los jugadores, y del aumento del control en el fútbol".
Los representantes de los jugadores
La recién instituida Comisión del Fútbol de Clubes bajo la dirección del Presidente de la UEFA, Michel Platini, ha abordado el problema atendiendo a las prácticas de los representantes de los jugadores. "Actualmente sólo alrededor del 25 al 30 por ciento de todos los traspasos internacionales se realizan a través de representantes con licencia. Esto no es satisfactorio para la FIFA", recalcó Marco Villiger. Los representantes sin licencia no pertenecen a la FIFA ni al sistema del fútbol, y por lo tanto no pueden ser sancionados. La FIFA sólo puede imponer sanciones a aquellas personas que están bajo su jurisdicción.
"El nuevo método consistiría, por tanto, en supervisar más estrechamente a nuestros miembros indirectos, es decir a jugadores y a clubes", prosiguió Villiger. "Éstos podrían recurrir a un agente negociador en los traspasos. Se difundirá una lista de requisitos que los clubes y los jugadores deberán cumplir. De esta manera se reforzaría el control de ambos grupos". Un equipo de trabajo está elaborando el correspondiente borrador del proyecto, que será presentado ante el Comité Ejecutivo de la FIFA en marzo de 2010.
Sistema de Registro de Traspasos (TMS)
El "Sistema de Registro de Traspasos" (TMS, por sus siglas en inglés) ofrece otra manera de monitorizar y modificar los fichajes de futbolistas. Según este mecanismo, todos los datos relevantes de un determinado fichaje deberán quedar registrados en una herramienta basada en Internet, con el fin de asegurar la transparencia del proceso. "Más de 100 asociaciones miembros, entre las que se incluyen todas las grandes asociaciones nacionales europeas, y más de 1.000 clubes ya utilizan este sistema hoy en día", informó Villiger. "Para marzo de 2010, las 208 asociaciones miembros lo emplearán, pues el certificado de traspaso internacional pronto se emitirá exclusivamente de forma electrónica".
La tarea de la FIFA no consistirá prioritariamente en destapar el blanqueo de dinero, eso es más bien un asunto de las administraciones estatales, sino en propiciar una mayor transparencia en las transacciones. "Pero por supuesto que, en pro de la transparencia del fútbol, podremos avisar a las administraciones correspondientes acerca de aquellos datos e informaciones cuestionables que aparezcan en el TMS", agregó Villiger.
Protección de menores
Otro tema importante para la FIFA es la protección de menores. Para garantizarla, la FIFA ha instituido un comité dependiente de la Comisión del Estatuto del Jugador. Este comité es responsable de controlar todos los traspasos internacionales de futbolistas menores de edad, así como su inscripción en asociaciones nacionales distintas a las de sus países de nacimiento, y de certificarlos, siempre y cuando se cumplan los pertinentes requisitos previos. "Somos conscientes de la magnitud de la tarea que esto comporta, pero con esta iniciativa, la FIFA acomete su responsabilidad de afrontar este problema y de proteger a los menores", afirmó Villiger.
Al mismo tiempo se elevó significativamente la compensación por los gastos de formación de un jugador. "Hemos constatado que cada vez más clubes están contratando a jugadores de 15 y 16 años de edad, porque es muy ventajoso, dado que los gastos anuales que comporta sólo ascienden a 10.000 euros", apostilló Champagne. La elevación de esta remuneración a una cantidad que oscila entre los 60.000 y los 90.000 euros, dependiendo de la categoría del club contratante, tendrá un efecto notorio sobre estas transferencias.
Este modelo está destinado a promover la solidaridad en el fútbol y, al mismo tiempo, representa una medida disuasoria para los clubes. "Queremos asegurarnos de que los jóvenes talentos permanecen más tiempo en sus clubes locales, y de que estos clubes son recompensados adecuadamente por su labor de formación cuando los jugadores se marchan", concluyó Champagne.
