En octubre de 2005, Joseph S. Blatter fue galardonado con el Premio Nanny y Erich Fischhof, cuyo monto asciende a 25,000 francos suizos, por su lucha de varios años contra el racismo y el antisemitismo.
Blatter, que siempre ha sido un gran defensor de la lucha contra todo tipo de discriminación, decidió ceder el monto del premio a una buena causa. El 6 de septiembre inauguró una pequeña cancha de fútbol en Schlieren, en las inmediaciones de Zúrich. La elección de los beneficiados rinde homenaje a la escuela Kalktarren, que ha logrado en sus aulas una convivencia pacífica entre personas de diferentes orígenes y culturas.
Blatter fue recibido con júbilo por numerosos niños que hacían lo imposible por darle la mano o tocar el hombro del Presidente de la FIFA. "Estoy realmente conmovido", dijo Blatter, y añadió: "No me esperaba algo así en Zúrich". Para mayor felicidad de los niños, Blatter llevó a Marc Schneider, capitán del campeón suizo FC Zúrich, Petar Aleksandrov, el ex internacional búlgaro, y a su compatriota y actual entrenador del Club Grasshopper Zúrich Krassimir Balakov a la inauguración de la instalación deportiva.
Como detalle interesante cabe destacar que la diferencia de costo presupuestado para la cancha fue redondeada generosamente por Blatter, quien declaró: "Este es mi regalo a la juventud de Schlieren".
Blatter: embajador y benefactor
(FIFA.com) Lunes 4 de diciembre de 2006