El martes 21 de julio de 2009, aproximadamente un mes después de su elección como nuevo Presidente de la Asociación Suiza de Fútbol, Peter Gilliéron visitó la sede de la FIFA en Zúrich y se reunió con el Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter. A continuación, el directivo, nacido en Berna hace 56 años y Secretario General de la SFV desde 1993, tuvo tiempo para responder a las preguntas de FIFA.com.
Señor Gilliéron, ¿qué le trae hoy por la sede de la FIFA?
La invitación de Blatter tras mi elección como máximo responsable de la SFV. Es ya una tradición que los presidentes recién elegidos visiten al Presidente de la FIFA. Estoy encantado de estar aquí hoy.
Lleva usted aproximadamente un mes en el cargo. ¿Cuáles son sus objetivos para los próximos años?
Los objetivos para los próximos años están claramente definidos. Queremos que nuestros combinados nacionales sigan cosechando éxitos, como han hecho últimamente las categorías inferiores tanto masculinas como femeninas. En lo que respecta a la selección absoluta, la meta es la clasificación para la fase final de la Copa Mundial de la FIFA. Además, queremos combatir la violencia dentro y fuera de los estadios. También es muy importante para nosotros conseguir que la situación económica de la asociación siga siendo buena. Por otra parte, aspiramos a incrementar la popularidad del fútbol de base. En la actualidad tenemos 250.000 jugadoras y jugadores federados. Sería muy bonito para nosotros llegar algún día a 300.000 o incluso 350.000. Para lograrlo será necesario contar con la ayuda desinteresada de más entrenadores y árbitros, lo que viene siendo otro objetivo. En este aspecto debemos brindar a nuestros clubes un apoyo más eficaz que les permita disponer de los recursos humanos necesarios. Los objetivos son muchos y difíciles, pero trabajamos con total dedicación para lograrlos.
En los últimos meses, Suiza se ha clasificado para la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Alemania 2010 y para la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Nigeria 2009. ¿Qué espera de los combinados suizos que acudirán a estas citas?
Espero lo máximo, en pocas palabras. He visto jugar a las chicas. Forman un gran colectivo y pueden ganar a cualquiera. También puede llegar lejos el combinado sub-17, al que la suerte no acompañó en la semifinal del Campeonato de la UEFA.
¿Qué importancia tiene para el desarrollo y el fomento del fútbol suizo la vuelta a la liga nacional de un jugador de talla internacional como Alexander Frei, capitán de la selección absoluta y nuevo fichaje del Basilea?
En general, el fútbol profesional de élite y el fútbol de base están conectados de forma inseparable. Es muy importante que ambos colaboren y se apoyen mutuamente. Ídolos como Alexander Frei y el resto de jugadores de la selección son importantes para transmitir a la gente la alegría del fútbol. Que este tipo de futbolistas compitan en Suiza o en el extranjero no tiene una importancia decisiva, aunque obviamente es bonito que regresen a los clubes de nuestro país.
¿Resulta beneficioso que cada vez más jugadores jóvenes salgan al extranjero para adquirir experiencia?
Es muy importante para la evolución de los jugadores, aunque no se debe dar este paso demasiado pronto, como ha ocurrido en algunos casos en el pasado. Hay que esperar el momento adecuado. Primero, los jóvenes talentos deben consolidarse en la liga suiza. Una vez conseguido este objetivo, es bueno que den el paso de fichar por un club extranjero. Hace diez años sólo dos o tres de los integrantes del combinado nacional jugaban fuera del país, mientras que actualmente lo hace más del 75% del equipo. Eso significa que estamos trabajando bien en la formación de futbolistas y en el cuidado de la cantera.
En la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, Suiza se está jugando el billete para la fase final con Grecia, Letonia e Israel. En su opinión, ¿qué opciones tiene su selección?
Estamos bien situados. Nos quedan dos partidos decisivos, contra Grecia y Letonia. Necesitamos sacar cuatro o seis puntos en estos choques para afrontar los dos últimos compromisos con un poco más de tranquilidad. Después de la inesperada derrota que Luxemburgo nos infligió en casa, tenemos una cuenta pendiente con este equipo. Creo que estamos preparados.
Después de estar en Alemania 2006, ¿qué significaría para el fútbol suizo clasificarse por segunda vez consecutiva para una fase final de la Copa Mundial de la FIFA?
Significaría que en los próximos años podríamos dar continuidad al fructífero trabajo que hemos llevado a cabo con la cantera, dado que la selección absoluta seguiría siendo un ejemplo positivo y contaríamos con los recursos económicos necesarios para seguir trabajando en la misma dirección. Por tanto, sería muy importante que nos clasificáramos. Si queremos alcanzar los objetivos que mencioné anteriormente, es fundamental que la selección funcione.
