En Israel, Mordechai Spiegler continúa siendo una estrella. Disputó 83 encuentros en las filas de su selección, y sigue poseyendo el récord de goles anotados con el combinado nacional: 32. A lo largo de su carrera defendió los colores de Maccabi Netanya, París-SG o Cosmos de Nueva York, en compañía de Pelé, y también fue el autor del único tanto israelí en la Copa Mundial de la FIFA, en 1970, contra Suecia (1-1).

Ahora se ha integrado en la Asociación Israelí, con la que intenta sobre todo desarrollar el fútbol en las localidades árabes. Y aprovechando su visita a Suiza para asistir al último partido de Israel en la competición preliminar para la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, Spiegler acudió a la sede de la FIFA, donde se reunió con el Presidente Joseph S. Blatter. Después Spiegle concedió una entrevista en exclusiva a FIFA.com.

Señor Spiegler, ¿sigue creyendo en la clasificación de Israel para Sudáfrica 2010?
Nuestras opciones son remotas. Cuando Luxemburgo venció a Suiza el año pasado, yo no daba crédito. Pero ya ven, un año más tarde Suiza está prácticamente clasificada, y haría falta que Grecia no venza a esta misma selección luxemburguesa para que Israel fuese al Mundial. Es como decir que hoy va a nevar ...

Usted ya disfrutó con el Mundial...
(Interrumpe) Sabe, ¡en cierto sentido ya estoy cansado de hablar del Mundial de 1970 (risas)! Hay que mirar hacia el futuro, eso es lo que cuenta. Voy a decirle algo: aún tengo el récord de goles marcados en la selección nacional, con mis 32 realizaciones, y estaría encantado de que me lo arrebatasen...

¿Pero qué ha faltado esta vez para conseguir el pase?
Empezamos la competición pensando que, con tres partidos "fáciles" en casa, ya teníamos los nueve puntos en el bolsillo. Y el resultado es que perdimos contra Letonia, y fue catastrófico. Ese es nuestro problema, no sabemos ir partido a partido, mantener los pies en el suelo. En el fútbol hay una máxima que reza "no se puede marcar el segundo gol antes de haber inscrito el primero", creo que deberíamos repetírsela a nuestros jugadores.

Pese a todo, Israel ha progresado mucho estos últimos años...
He observado los progresos individuales de los futbolistas israelíes, es cierto. Yossi Benayoun, por ejemplo, es un motor formidable. Pero hay que admitir que en el plano colectivo todavía no es el caso, esta campaña lo ha demostrado. Hay que avanzar más para poder vencer a los pesos pesados y ser más regulares.

¿Qué función desempeña usted ahora?
Soy responsable del fútbol amateur en la Asociación Israelí. Voy a las localidades árabes para que el mundo amateur pueda beneficiarse de mi experiencia, formamos a los entrenadores, organizamos cursos, traemos europeos para realizar intercambios. También me ocupo de examinar a las selecciones nacionales con las que se cruza Israel. ¡Cuando perdemos, sólo puedo culparme a mí mismo! Pero en general pienso en positivo, porque no hay que olvidar que esto es un juego, no es lo más importante del mundo. Y un mal perdedor nunca será un buen ganador...