El fútbol japonés está de luto. Ken Naganuma, uno de sus principales representantes, murió de neumonía el lunes a los 77 años. Naganuma, pionero, entusiasta y todo un caballero, sirvió al deporte que amó toda su vida como jugador, entrenador, Presidente de la Asociación Japonesa de Fútbol y Vicepresidente del Comité Organizador de su país de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002. Ken Naganuma ha dejado una huella indeleble en el fútbol asiático.

"Nos quedará para siempre el recuerdo afectuoso de un líder consumado y de un hombre extraordinario que ha dejado en el mundo del fútbol una huella imposible de borrar, como propulsor de la creación de la J.League en 1993 y como impulsor de la candidatura de Japón para la Copa Mundial 2002", escribe Blatter en su carta de pésame a la Asociación Japonesa de Fútbol.

Naganuma sobresalió en el fútbol como delantero hábil y certero, dueño de un fino olfato de gol. Representó a su país en la selección absoluta y formó parte del combinado japonés que participó en el Torneo Olímpico de Fútbol masculino en Melbourne 1956.

En 1962, cuando sólo contaba 32 años, fue nombrado seleccionador nacional de Japón, un cargo en el que se destacó con brillantez. En México 68, Naganuma guió a Japón hasta su primera y única medalla olímpica. En aquellos Juegos Olímpicos de 1968, con empates contra Brasil y España y una victoria sobre Nigeria, la selección japonesa se metió en las fases eliminatorias, donde se impuso a Francia. Tras una derrota en las semifinales contra Hungría, triunfó en el partido por el tercer puesto contra la selección anfitriona (2-0).

Naganuma siguió ejerciendo una enorme influencia en el fútbol japonés después de su retirada de los banquillos. Su empeño fue decisivo en la inauguración de la J.League en 1992 y en su transformación en el campeonato exitoso que es hoy en día, donde compite el actual campeón de Asia, el Urawa Red Diamonds, tercero en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007.

Naganuma contribuyó también a llevar la Copa Mundial de la FIFA a Japón, de la que el país se convirtió en coanfitrión en 2002. Recientemente, trabajó como principal asesor de la Asociación Japonesa de Fútbol, que previamente había presidido.

Blatter añadió: "En nombre de la FIFA y de la familia mundial del fútbol, deseo transmitirles nuestro pésame a ustedes, a la comunidad del fútbol japonés y, sobre todo, a la familia de Ken Naganuma, a sus amistades y a sus seres queridos".

"Les ruego que les comunique de mi parte que hoy la comunidad del fútbol en pleno les acompaña en el sentimiento. Esperemos que nuestras palabras de apoyo sirvan para proporcionarles un poco de paz y consuelo en estos tristes momentos".