El 8 de junio de 1998, Joseph S. Blatter fue elegido para ejercer su primer mandato como Presidente de la FIFA, con un programa ambicioso. Llegó en un momento en que el entorno cada vez más complejo en el que se desarrolla el fútbol no facilitaba la tarea, sino al contrario. Las imposiciones políticas y económicas, así como las fronteras socioculturales, representan otros tantos retos para la FIFA. El balompié, que cuenta con mil millones de aficionados y da un sentido a sus vidas, e incluso les garantiza unos ingresos, y suscita un buen número de emociones, se encuentra actualmente en una encrucijada.

"Estoy orgulloso de lo que ha logrado la FIFA en mis diez años de presidencia. Pero dista de haber terminado, y mi deseo más intenso es que continuemos con el mismo ritmo de reformas en los próximos diez años. No realizamos reformas por principio, sino para proteger al fútbol. Porque la FIFA es la institución que dirige el fútbol mundial, y como tal tiene la obligación de defender al deporte rey", resume el Presidente Blatter.

Todos los esfuerzos de la FIFA están guiados por un único y mismo hilo conductor: el de desarrollar el juego, llegar al mundo y construir un futuro mejor. En otras palabras, aunque hasta el momento se trataba básicamente de desarrollar el fútbol y organizar torneos, ahora se añade una tercera dimensión a la actividad de la FIFA en este nuevo ciclo de Copa Mundial 2007-2010, la de hacer que la sociedad avance gracias a nuestro deporte. Cuando se cumplen exactamente diez años, FIFA.com repasa este decenio y examina las numerosas iniciativas llevadas a cabo por la FIFA. Diez años, seis capítulos clave. Sube al tren de las reformas puesto en marcha por el organismo rector del fútbol.