"El mundo le debe al filósofo inglés John Locke la noción de que, en una sociedad ilustrada, nadie tiene derecho a perjudicar a los demás, y todos debemos respetar al ser racional que habita en el prójimo. O dicho de otra manera: La libertad de uno termina donde empieza la de los demás.
Los conflictos de todo tipo suelen aparecer siempre en situaciones en las que resulta necesario establecer los límites. En febrero de este año en la tierra natal de Locke, la FIFA estuvo involucrada en un debate con la Liga inglesa después de que ésta anunciara su intención de llevar a cabo una ronda adicional de la competición fuera de Inglaterra. Mientras que la Liga inglesa consideraba legítimas sus intenciones, yo, como Presidente de la FIFA, manifesté mi opinión sobre ese tipo de expansionismo, que contraviene la esencia misma de los Estatutos del órgano rector del fútbol mundial.
Nadie pone en duda que el fútbol de clubes inglés goza de gran popularidad y tiene ardientes seguidores en todo el mundo, que acudirían en masas a los estadios para ver jugar en vivo a sus clubes favoritos. Pero una acción de este tipo no beneficia al fútbol en general, y, de acuerdo con los estatutos, son las asociaciones quienes controlan el fútbol en sus respectivos territorios. Eventos de este tipo perjudicarían el desarrollo sostenible del fútbol local en los países en los que estos partidos se llevaran a cabo.
Otro ejemplo de una situación en la que es necesario poner un límite es aquella en la que se debate si el fútbol debe recurrir a los medios tecnológicos. El International Football Association Board (IFAB) y la FIFA favorecen el factor humano en lo que respecta a este asunto. En su reunión a principios de marzo en Gleneagles, Escocia, el IFAB, como custodio de las Reglas de Juego, decidió poner en suspenso todos los experimentos sobre la tecnología de la línea de meta y detener las pruebas hasta nuevo aviso y, en cambio, dio luz verde para hacer pruebas con dos árbitros asistentes adicionales.
La FIFA puso otro tipo de límites en un área en la que el Task Force "For the Good of the Game" ha detectado un gran peligro en potencia. Tanto la tecnología moderna como las posibilidades que ofrece Internet en el área de las apuestas deportivas ponen en grave peligro la integridad del juego. La FIFA no se ha quedado de brazos cruzados ante este nuevo desafío. En conformidad con sus Estatutos, ha tomado medidas preventivas para proteger el juego mediante la creación de Early Warning System GmbH, que se presenta en este número de FIFA Magazine.
La FIFA traza la línea siempre que el expansionismo insensato, la fe ciega en la tecnología o los intentos de manipulación amenazan con perjudicar o poner en peligro la naturaleza o el espíritu del fútbol. No lo hace con ánimos egoístas, sino Por el juego. Por el mundo".
Joseph S. Blatter
