En calidad de Presidente de la FIFA y miembro del Comité Olímpico Internacional, pude presenciar los XXIX Juegos Olímpicos en China, de donde regresé cargado de impresiones positivas de este fascinante país y sus afables gentes. Tanto los participantes como los visitantes pudieron sentir el legendario espíritu olímpico, y todos fuimos testigos de un maravilloso espectáculo, organizado impecablemente, marcado por la justicia, el respeto mutuo y la solidaridad.

Los Juegos Olímpicos de Pekín entran en los anales de la historia, sobre todo, los torneos de fútbol masculino y femenino. Ambas competiciones hicieron vibrar a los aficionados. El nivel de juego fue extremadamente alto, y la gran mayoría de encuentros resultaron emocionantes e incluso dramáticos. Numerosos goles, jugadas increíbles y futbolistas excepcionales como Messi, Ronaldinho o Marta consiguieron levantar al público de sus asientos. Argentina fue el mejor equipo masculino y ganó merecidamente la medalla de oro, como hace cuatro años en Atenas.

La competición femenina, por su parte, la dominaron una vez más las estadounidenses, que se mantuvieron en su trono. Así, el fútbol brasileño tendrá que seguir esperando su medalla de oro. Los hombres tuvieron que conformarse con el bronce, pero las mujeres alcanzaron la nada despreciable plata. Con todo, no olvidemos a los nigerianos, que se merecen todos los elogios por llevar la delantera en el fútbol africano.

La fascinación que despierta el fútbol olímpico quedó plasmada en las cifras de espectadores. Nunca antes en los cien años de historia del balompié en los Juegos Olímpicos habían acudido tantos aficionados a disfrutar del deporte más amado del mundo en los estadios: ¡más de dos millones! El récord vigente, registrado en Los Ángeles con 1.4 millones de espectadores, quedó claramente batido. Sólo el atletismo consiguió acercarse a esta cifra en Pekín.

No obstante, a pesar de la buena nueva, debemos reflexionar sobre el futuro del fútbol olímpico. Antes del comienzo de los JJ OO tuvimos problemas con los clubes por la liberación de jugadores, algo que no puede volver a suceder. Por este motivo, propongo que los Torneos Olímpicos de Fútbol se integren en el calendario internacional de partidos. En los próximos meses, la FIFA se reunirá con el Comité Olímpico Internacional, y estoy convencido de que, juntos, tomaremos las decisiones correctas por el bien del fútbol y del movimiento olímpico.

Por el juego. Por el mundo.
Por el espíritu olímpico.
Joseph S. Blatter.