Son especiales
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“Mis compañeros se pasan casi todo el tiempo dándome la espalda, pero no creo que sea porque les caigo mal”. Así se expresó Brad Friedel, portero de la selección estadounidense durante el Mundial de 2002; aunque en tono jocoso, sus palabras dejaron claro que el papel de los arqueros es especial. En dos palabras: son diferentes.

Hay que señalar, no obstante, que no siempre fue así. La Asociación de Fútbol de Inglaterra decidió allá por 1863 prohibir que los jugadores de campo jugaran el   balón con la mano. Por aquellos tiempos, el puesto de portero se elegía entre los jugadores casi al azar, e incluso a comienzos del siglo XX los guardametas no se distinguían del resto de futbolistas ni por sus intervenciones ni por la forma de jugar.

Los sucesivos cambios en las reglas, tales como la introducción de jugadas a balón parado, el fuera de juego o la prohibición a los arqueros de jugar el balón con la mano fuera del área hizo que su posición exigiera paulatinamente mayor especialización y condiciones diferentes a las de los jugadores de campo. Modificaciones más recientes, entre las que destacan el pase atrás o la regla de los seis segundos de retención del balón, han contribuido de forma notable a agilizar el fútbol y, paralelamente, a depurar la táctica y la técnica, ya que los cancerberos deben saber controlar el balón con los pies.

Los porteros modernos participan en el juego de ataque y en defensa asumen el papel antes desempeñado por el líbero. La singular naturaleza del puesto requiere igualmente de preparación psicológica, ya que la presión que se soporta bajo palos es especialmente intensa. En pocas palabras: la labor del portero ha pasado de ser la menos apetecible, destinada a los jugadores menos habilidosos, a convertirse en la codiciada y reservada únicamente a aquellos especialistas dotados de gran técnica y dotes de liderazgo.

Plan de salvamento  
Con el propósito de reflejar el estatus especial de esta posición dentro del fútbol, el departamento de Educación y Desarrollo Técnico de la FIFA puso en práctica en fechas recientes un nuevo programa dirigido principalmente a los entrenadores de porteros activos a escala nacional. Dicho programa aúna los aspectos técnicos,   físicos, psicológicos y tácticos propios de la labor de los arqueros; su objetivo es potenciar un estándar internacional en materia de preparación de porteros, al tiempo que fomenta el empleo de preparadores especializados.

Tras una fase piloto durante el primer semestre de 2011 que resultó ser todo un éxito, el programa ha dado el salto para implantarse en todo el mundo, por lo que se han impartido seminarios en Malasia, Ecuador, A.R.Y. de Macedonia e Islandia. En ellos participaron guardametas profesionales de talla internacional, como el eslovaco Alex Vencel o el irlandés Pat Bonner; a ellos se les unieron preparadores del más alto nivel, y todos juntos se esforzaron a la hora de transmitir sus conocimientos a los participantes y presentar métodos de entrenamiento de primer orden.

A sus 44 años, el exguardameta y preparador de la FIFA Alex Vencel es de los más indicados para entrenar porteros, ya que fue profesional durante muchos años, llegando a defender los colores de Checoslovaquia en dos ocasiones antes de enfundarse la camiseta eslovaca en 19 ocasiones de 1994 a 1998. Su carrera por diferentes clubes le permitió jugar más de 500 partidos; debutó en 1988 en el club de su ciudad natal, el Slovan de Bratislava; en 1994 se trasladó a Francia para defender el marco del Racing de Estrasburgo, con el que consiguió la copa de la liga gala en 1997.

“Estoy encantado de poder participar y poner en práctica este programa de la FIFA -comenta el gigante eslovaco-. Antes, los porteros no contaban con nada. El problema es la falta de preparadores y, además, nadie sabe cómo hay que formarlos. Aparecen en las sesiones de entrenamiento y se ponen a hacer sus cosas. Y esa no es la manera de formar buenos porteros. Es un puesto muy exigente que encima tiene un gran peso en el fútbol moderno”.

El liderazgo viene de atrás  
Alex Vencel no solo participa en los seminarios y en los cursos de formación impartidos por todo el globo; también ha colaborado con el departamento de Educación y Desarrollo Técnico de la FIFA en la elaboración de un paquete de entrenamiento consistente en un completo manual acompañado por tres DVD sobre preparación técnica y física para jóvenes guardametas.

Los destinatarios de este manual son tanto los jugadores profesionales o amateurs como los preparadores y formadores. Reúne numerosas propuestas para mejorar los programas de entrenamiento y, a su vez, hacerlos más interesantes; además, contiene consejos prácticos y en él se subraya la importancia de la preparación personalizada.

Para Vencel, hoy en día lo más importante es poseer las dotes para convertirse en un gran portero y, al mismo tiempo, tener madera de líder para dirigir a los suyos en el campo. “Una de las cosas más importantes es saber organizarse, lo que facilita acertar a la hora de tomas decisiones y de leer el partido. Los guardametas han de actuar de jefes en el campo, y eso se les ha de enseñar desde una edad muy temprana. Los preparadores de porteros deberán enseñarles lo que tienen que decirles a sus compañeros, ya que en ocasiones los porteros gritan, pero no transmiten nada. Es muy importante que los jóvenes porteros aprendan cuándo tienen que hablar y cuándo deben mantener la boca cerrada”.

Versión femenina  
La labor de las guardametas de fútbol femenino se ha solido entender como un área con necesidades de desarrollo. Si bien el reciente informe sobre la Copa Mundial Femenina de la FIFA Alemania 2011™, obra del Grupo de Estudio Técnico de la FIFA, destacaba los notables avances en la portería con respecto a la edición anterior del Mundial femenino, también puso en entredicho ciertas actuaciones, por lo que se abogó por la mejora de la preparación de las porteras desde las divisiones juveniles, ya que es “vital que las asociaciones inviertan en buenos preparadores de porteras desde las categorías inferiores”.

Para ser fiel a esta línea de actuación, la FIFA ha elaborado otro manual, esta vez destinado exclusivamente a las porteras, junto con varios DVD sobre la materia. Al igual que su equivalente masculino, ha contado también con las aportaciones de guardametas de dilatada experiencia, entre las que se encuentra Nadine Angerer, actual portera y capitana del once nacional teutón.

A sus 33 años, Angerer es el mejor ejemplo de lo beneficiosas que son las sesiones personalizadas con un preparador exclusivo. Comenzó a disponer de un preparador propio justo antes del Mundial de 2007 y el resultado fue una campaña espectacular que acabó con Alemania como campeona del mundo y con Angerer sin recibir ni un solo tanto.

“Hace un trabajo fantástico –aclara la guardameta–. No se trata únicamente de atajar el balón, sino que hay que dominar la técnica específica, saber adelantarse, moverse con eficacia y también transmitir tranquilidad y autoridad, y no moverse sin criterio”.

Cuando vino a la sede de la FIFA en Zúrich para cerrar el contenido del manual de porteras, Angerer tuvo unas palabras para FIFA World sobre la importancia de este proyecto:

“Incluso antes de colaborar con este manual, ya quería participar en la preparación de guardametas; tras mi contribución de esta semana, aún tengo más ganas. Las críticas recibidas por las porteras en tiempos pasados estaban justificadas. Diría que ahora todas las selecciones tienen buenas porteras. El mayor problema es que no reciben la preparación adecuada o que no se cuenta con las estructuras idóneas para ello. Algunas asociaciones ni siquiera cuentan con preparador de porteras, por lo que es imposible que mejoren. He tenido la suerte de contar con un entrenador propio que me transmitió su propia filosofía. Por eso espero hacerlo bien y poder ayudar a las próximas generaciones de guardametas”.