
Durante mucho tiempo, los terrenos de juego llenos de hoyos y mal acondicionados extendidos por toda África han sido objeto de no poca frustración y de numerosos debates. Sin embargo, ahora se están eliminando y, de ese modo, se está haciendo la competición mucho más justa. Los futbolistas pueden jugar por fin partidos decisivos y perseguir la gloria de la Copa Mundial de la FIFA sobre superficies propicias para un fútbol en condiciones.
Los partidos de clasificación de la Zona Africana, cuya penúltima ronda concluye este fin de semana, se han jugado en 15 campos de césped artificial diferentes, construidos en el marco del extensivo programa. El trascendental encuentro de este sábado en el Grupo 12, que se disputa en el estadio Chicheri de Blantyre entre Malaui y la República Democrática del Congo, se celebrará en un terreno de juego recientemente instalado. A su vez, otros campos que van desde Victoria (Seychelles) en el extremo este del continente hasta Praia (la capital del archipiélago occidental de Cabo Verde) también han sido transformados por la iniciativa de la FIFA.
Otros estadios semejantes se encuentran en Burundi, Chad, Comoras, RD del Congo, Lesotho, Mauritania, Mozambique, Ruanda, Sudán, Suazilandia y Zimbabue. También Eritrea ha jugado encuentros internacionales en la nueva superficie, pero no ha tenido la oportunidad de albergar un partido de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA, después de retirarse de la competición preliminar el 25 de marzo. Muy en particular, el estadio Rufaro de Harare (Zimbabue) también ha visto cómo los ídolos locales del Dynamos alcanzaban las semifinales de la Liga de Campeones africana de este año. El entrenador del Dynamos, David Mandigora, manifestó al respecto: "Desde luego, este campo favorece un fútbol mucho más rápido, lo que resulta más fascinante para los aficionados".
Una genialidad presidencial
La iniciativa de la FIFA "Ganar en África con África", una idea del Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, se anunció por primera vez en Yamena (Chad) en 2005, y fue ratificada por el Congreso de la FIFA de Múnich, justo antes del comienzo de la Copa Mundial de la FIFA 2006. Está concebida para ofrecer un legado al fútbol africano que vaya más allá de 2010; y el proyecto Football Turf es un magnífico ejemplo de ese planteamiento.
Proporcionar superficies de calidad para que la gente juegue al fútbol es una de las piedras angulares de la campaña, que ha recibido un apoyo generalizado tanto por parte de directivos como de entrenadores y jugadores. Un total de 70 millones de dólares estadounidenses se emplearán en "Ganar en África con África". De esa suma, 38 millones de dólares se invertirán en los terrenos de juego. La FIFA se está encargando de cada proyecto en lo que respecta al proceso de licitación, firma del contrato y periodo de pruebas; y ya ha habido cuatro seminarios regionales para instruir a las Asociaciones Miembros sobre la mejor forma de mantener la calidad de las superficies.
La FIFA está construyendo al menos un terreno de juego en los 53 países miembros de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), con la excepción de Sudáfrica. Las superficies van desde las instaladas en centros de desarrollo (construidos en el marco del Proyecto Goal de la FIFA) hasta las de estadios municipales y las de estadios nacionales. En algunos casos, constituyen la única opción posible para dar cabida al fútbol internacional. El miembro más reciente de la FIFA, las islas Comoras, pudo albergar al fin un partido internacional por vez primera el pasado noviembre, una vez instalado el césped artificial de la FIFA en el estadio Said Mohamed Cheik de Mitsamiouli. Con ello, permitió a la pequeña nación isleña competir con orgullo en la competición preliminar de Sudáfrica 2010.
Hasta la fecha se han concluido 30 canchas artificiales, y 5 más están pasando por su última fase de pruebas. Otras 13 están casi terminadas, como es el caso de una nueva superficie en Douala (Camerún), que estará lista para finales de octubre. Se espera que las 6 últimas, entre ellas las de Etiopía y Somalia, estén a punto para marzo de 2009; aunque, debido a la situación política de algunos países, una meta más realista sería tener listas las 53 a tiempo para el saque inicial de la Copa FIFA Confederaciones, en junio de 2009.



