Fiebre por el futsal durante el ramadán
© Getty Images

El ramadán es un mes de recogimiento y oraciones. También se caracteriza por los reencuentros familiares o de amigos en torno a la comida posterior al ayuno. El deporte rey tampoco desaparece en este mes sagrado. FIFA.com se interesa por la pasión que despierta el futsal entre los árabes durante estos días.

Inicios y desarrollo
A principios del siglo pasado, empezaron a jugarse partidos de fútbol en las calles, una vez finalizado el ayuno diurno. Era una diversión para los jóvenes de los barrios populares, que formaban dos equipos compuestos por cuatro o cinco jugadores. Con el tiempo, esta actividad de ocio acabó siendo asociada al mes del ramadán y al momento posterior al ayuno. Se organizaban torneos entre equipos de diversas zonas durante todo el mes, hasta convertirse en una costumbre.

El interés por estas pequeñas competiciones fue en aumento, y ya no se limitan a las calles y espacios públicos al aire libre, sino que se disputan en recintos habilitados e incluso son transmitidas por televisión en numerosos países árabes, especialmente Emiratos Árabes Unidos, donde se organizan la mayoría. La televisión ha atraído a muchos patrocinadores, entre ellos los operadores móviles y los fabricantes de bebidas refrescantes, que no dudan en gastar miles de dólares para aparecer en un lugar destacado.

“No se trata únicamente de una competición deportiva, sino también de una costumbre social. Ya tenemos el hábito de encontrarnos con amigos cuando termina el ayuno para ver partidos, que son casi todos entretenidísimos”, explica un habitante de Dubai a FIFA.com.

Mohammed Mustapha, ingeniero de 54 años, no se los pierde nunca: “Participo en los campeonatos del ramadán desde los 14 años. Al principio jugábamos con gente de las calles vecinas. Ahora estoy en una competición organizada por mi club”. Mustapha no recuerda haber faltado ni una sola vez a estas citas.

Interés y participación generalizada
Los minitorneos no se circunscriben a los barrios populares, aldeas y lugares de encuentro de los jóvenes. Su impacto es muy amplio, y el interés de los patrocinadores ha permitido que ahora sean organizados por clubes profesionales, asociaciones e instituciones. Llevan los nombres de determinados empresarios o personalidades. En algunos países, los partidos políticos no dudan en apadrinar equipos o darles su nombre para conseguir popularidad. Y si bien es un fenómeno limitado al mes del ayuno, ha logrado atraer a figuras del fútbol profesional: la mayoría de los futbolistas árabes participan de una manera u otra en estas competiciones, que han causado furor durante el último decenio. Algunos clubes han llegado a intervenir por temor a que sus estrellas se lesionasen ante rivales amateurs. Entre los jugadores más prestigiosos podemos mencionar a Hazem Emam, ex del Udinese, o a los dos gemelos más famosos del fútbol egipcio, Hossam e Ibrahim Hassan.