Una nueva estructura, la clave del desarrollo del fútsal en Dinamarca

La Asociación de Fútbol de Dinamarca acogió el 22 de septiembre de 2012 un seminario sobre fútsal, cuyo cometido fue crear unas bases sólidas para el desarrollo de esta disciplina en el país europeo. El mensaje fue sencillo: contar con la estructura necesaria es la clave del éxito del fútsal en territorio danés.

Desde 2008, el fútsal es la versión oficial del fútbol sala que cuenta con el respaldo de la Asociación de Fútbol de Dinamarca (DBU). Pero no ha sido fácil conseguir que esta disciplina tan técnica se acomode entre el público danés, ya que, en ciertas regiones del país, se conoce más otra modalidad que allí llaman "fútbol sala", que se juega con la ayuda de las paredes laterales y un balón de rebote impredecible. Además, este "fútbol sala" se suele jugar en los meses de invierno, cuando las condiciones meteorológicas hacen difícil jugar al aire libre.

Con el fin de sentar unas bases sólidas para el fútsal en Dinamarca, hay que modificar la percepción que el público tiene de esta disciplina. Y este fue el leitmotiv del seminario, donde se dieron cita unos 30 participantes, todos ellos con relación directa con el fútsal, ya sea como practicantes o como trabajadores. La reunión tuvo lugar en la Casa del Fútbol en la localidad danesa de Brøndby, y allí se prestó especial atención a las palabras del instructor de la FIFA Graeme Dell, que compartió sus conocimientos sobre la manera de promocionar el fútsal en un país con un concepto distinto del fútbol bajo techo.

"En Dinamarca, se ha estado jugando al fútsal durante los últimos siete años sin estructura alguna. Hay que reconocer que se ha avanzado mucho, pero lo importante ahora es estructurar la disciplina para que todos tengan claro su cometido durante los próximos diez años", apuntó el instructor.

Cambiar la percepción
En general, cuando se hace referencia al "fútbol sala" en Dinamarca, se piensa en un deporte típico de invierno y propio de gente mayor y algo perezosa, o de gente que no cuenta con el físico o con la calidad para jugar a fútbol once. Jugadores, entrenadores y clubes deben entender que el fútsal no es otra versión del "fútbol sala" danés, sino que se trata de una disciplina diferente. El fútsal es una variante del fútbol jugado en interiores que, además, es una herramienta perfecta para formar entrenadores, árbitros y, evidentemente, futbolistas.

Una de las formas de cambiar la percepción que el público tiene del fútsal es presentar datos objetivos, estrategia empleada por Graeme Dell al hablar de los beneficios del fútsal a la hora de que los futbolistas se desarrollen; para ello, presentó infinidad de pruebas que demostraban que los jugadores que practican fútsal perfeccionan la técnica. Hizo especial énfasis en las dimensiones de la cancha de fútsal y en que los equipos están formados por cinco jugadores, lo que, comparado con un campo de fútbol de dimensiones reglamentarias, significaría jugar 37 contra 37. Presentado de este modo, quedó meridianamente claro que la técnica es esencial para superar contrarios que juegan de forma más compacta.

"Por este camino ya se han iniciado otras muchas asociaciones; si no empiezan ya, se quedarán rezagados. Lo importante es entender que el fútsal hay que verlo como parte integrante del desarrollo del futbolista", comentó Dell, quien además apuntó que, de no incluir el fútsal, Dinamarca no solo se quedará atrás en esta disciplina, sino también en el fútbol once. En otros muchos países, los futbolistas comienzan con el fútsal antes de iniciarse en el fútbol once; en ese momento, ya cuentan con una técnica más depurada y comprenden mejor el fútbol, algo que sería más complicando si se empieza directamente en un campo de fútbol de dimensiones reglamentarias. Para muchos de los presentes, involucrados en el mundo del fútsal, este hecho resultó toda una sorpresa.

"El fútsal no es solo una disciplina por sí mismo, sino que también sirve de herramienta de desarrollo de la que podemos sacar partido para mejorar la técnica del fútbol once, pero no habíamos caído en ello. La verdad es que tenemos que empezar a movernos", declaró Ole Ladefoged, presidente del grupo de fútsal de la DBU.

Una jornada gratificante
El seminario de Graeme Dell no solo estuvo cargado de información y entusiasmo, sino que permitió participar a todos los presentes de forma activa y además consiguió transmitir su mensaje con claridad a todo el mundo, si bien entre el público había representantes provenientes de diferentes ámbitos, como el fútbol de clubes, el arbitraje, el gremio de futbolistas y personal administrativo.

"Este seminario nos ha ofrecido más herramientas y más información con la que poder dirigirnos a los clubes para hacerles ver la importancia del fútsal, a fin de cuentas para motivarles a que introduzcan y desarrollen el fútsal", declaró Ole Ladefoged. "Lo que hay que hacer antes de empezar es definir los objetivos y los proyectos. Eso supone mucho trabajo, por lo que para alcanzar el éxito hay que creer en el proyecto".