Solo: "¡Queremos la de oro!"
© Getty Images

Cuando Hope Solo se subió al podio en Fráncfort el 17 julio del año pasado para recibir los trofeos individuales con los que había sido distinguida por su actuación en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Alemania 2011™, apenas podía contener las lágrimas.

Por un lado, la meta estadounidense había sido agraciada con el Guante de Oro a la mejor portera y con el Balón de Bronce a la tercera mejor jugadora del torneo. Por el otro, acababa de sufrir con su equipo en la final mundialista una dolorosa caída que había frustrado su gran sueño.

Siete meses después, la guardameta de 30 años ha recuperado su radiante sonrisa y contempla llena de energía y entusiasmo lo que le aguarda este año de 2012. ¿Y aquella lacerante derrota? ¡Procesada!

Solo luce la camiseta de la selección femenina de Estados Unidos desde 2005, y el descalabro ante Japón no fue el primer revés ni mucho menos que ha tenido que asimilar. En la Copa Mundial Femenina de 2007, por ejemplo, fue relegada al banquillo de las suplentes antes del encuentro de semifinales contra Brasil, y no volvió a ser titular hasta que la seleccionadora Pia Sundhage la puso bajo los palos a principios de 2008. En 2010 tuvo que someterse a una difícil operación en el hombro, que exigió nueve meses de rehabilitación.

A pesar de los pesares
"He pasado por muchas cosas en mi vida privada y familiar. Eso me ha obligado a luchar y a sacar lo mejor de mí misma. Eso ha marcado mi personalidad. Creo que he superado muchas cosas y he logrado aprender de ellas. Así es como me he hecho más fuerte, personal y profesionalmente. Y sinceramente, doy la bienvenida a esos tiempos difíciles. No les tengo miedo, los afronto con la cabeza alta, porque al final acaban haciéndome mejor", señala Solo en su entrevista en exclusiva con FIFA.com para explicar de dónde proviene su fuerza mental.

Si atendemos a su grandioso desempeño en la Copa Mundial, parece increíble que a mediados de 2011 Solo todavía se resintiera de los efectos de su operación en el hombro. "En el Mundial no me correspondía estar en el campo. Sentía dolores y tomé medicamentos que me ayudaban a soportar el día a día de los entrenamientos. La concentración a la que asistimos en diciembre pasado, sin embargo, fue muy interesante para mí: a los 15 meses de mi operación [ndlr: realizada en septiembre de 2010], empecé a prepararme para los Juegos Olímpicos y aprendí a usar los hombros de otra manera. Ya no tomo más medicinas, y los dolores han remitido. He cambiado mi forma de moverme. Para mí ha sido como entablar una nueva relación con mi cuerpo, con la esperanza de poder estar en los Juegos Olímpicos en mejores condiciones que en el Mundial", agrega la portera con espíritu de autocrítica.

Para comprobar que va por buen camino no hay más que fijarse en su impresionante registro durante la fase de clasificación para el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino en Londres 2012. Las futbolistas estadounidenses ocuparon la primera plaza del Grupo B en el torneo clasificatorio celebrado en Vancouver, Canadá, con un balance de 31 goles a favor y 0 en contra. Y la formidable guardameta no dejó que nadie sacudiera sus mallas ni en la semifinal contra México ni en la final contra Canadá. Fue sencillamente inexpugnable.

Sistema nuevo, antiguas virtudes
Pese a este sensacional rendimiento del conjunto de las Barras y Estrellas, Solo juzga que a su selección aún le falta un largo camino por recorrer y no está ni mucho menos donde tiene que estar. "Nuestro nuevo sistema es muy eficaz arriba, pero tenemos lagunas abajo. Eso se pudo ver en el Mundial del año pasado. Y para poder escalar hasta la final en los Juegos Olímpicos, debemos recordar aquello que nos dio fama: nuestra consistencia defensiva. Hemos reforzado nuestro ataque, pero debemos seguir siendo uno de los mejores equipos del mundo en defensa", resumió con énfasis, dejando traslucir por su expresión el papel de líder que desempeña con razón en el seno de su combinado nacional.

"Estoy en este equipo desde hace mucho tiempo, y con él he atravesado muchos altibajos. Aquí convivimos muchas personas distintas, que hemos pasado por muchos momentos difíciles juntas. No hay más que recordar el Mundial de 2007; fue una catástrofe para nuestro equipo. Pero luego vino Pia Sundhage y nos enseñó a aprovechar las distintas personalidades que componen nuestro grupo. En la selección hay varias líderes. Abby (Wambach) es una de ellas, Christie Rampone y yo también lo somos. Nuestra dinámica funciona", nos cuenta Solo en su intento por definir su posición en el entramado.

"No una medalla cualquiera"
A juzgar por la experiencia de Solo, cualquiera diría que las mejores premisas para triunfar en el fútbol femenino son los golpes del destino, los reveses profesionales y las lesiones. La rutilante guardameta no se ha rendido nunca y nadie duda de que pondrá toda la carne en el asador para cumplir su gran sueño. "Siempre he dicho que quería ganar la medalla de oro olímpica y la Copa Mundial. El título de campeona del mundo aún me falta. Tengo la intención de disputar otro Mundial", contesta ella a nuestra pregunta sobre cuánto tiempo más prevé que jugará en el plano internacional.

Pero antes de que en 2015 vuelva a sonar en Canadá el pitido inicial de la Copa Mundial Femenina de la FIFA, el año en curso nos tiene reservado un suculento manjar futbolístico en el menú: el Torneo Olímpico de Fútbol en Londres. El plan de Solo es claro: "En 2012 todo girará en torno a ganar una medalla. Pero no una medalla cualquiera. ¡Queremos la de oro!".