Las Aussies, en un punto de inflexión
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El fútbol femenino australiano vive un momento de inflexión, pues el técnico más experimentado actualmente en el panorama internacional entrega el testigo a una cara desconocida al máximo nivel. Tom Sermanni iniciará su nueva etapa al frente de la selección número 1 mundial, Estados Unidos, y cederá las riendas de Australia a la ex internacional holandesa Hesterine de Reus.

En los ocho años que estuvo Sermanni al timón, el fútbol femenino de Australia, liderado por las Matildas [la selección absoluta], dio un salto espectacular en todos los aspectos. El aumento considerable en la participación coincidió con el crecimiento de la selección nacional, que pasó de desempeñar un papel menor en la escena mundial a mantenerse regularmente entre las diez primeras de la Clasificación Mundial Femenina FIFA/Coca-Cola.

Los buenos augurios estuvieron ahí desde el primer partido de Sermanni en el banquillo. Australia derrotó a la campeona mundial, Alemania, hace casi exactamente ocho años, en lo que fue el primer triunfo del país contra una selección defensora del título mundial. A continuación llegaron dos presencias consecutivas en los cuartos de final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA™, y una corona continental. Las Matildas siguen siendo el único combinado australiano masculino o femenino que ha conquistado Asia desde que el país se afilió a la AFC en 2005. Se trata de una gesta importante, teniendo en cuenta la fortaleza de Asia en el fútbol femenino a escala global.

Momentos memorables 
El estreno en la Copa Asiática Femenina en 2006 y la subsiguiente participación en la Copa Mundial Femenina de la FIFA un año después en China fueron momentos que supusieron avances importantes, según Sermanni. “Esos dos campeonatos reforzaron la convicción de nuestras chicas de que teníamos jugadoras que podían atacar, intentar ganar los encuentros y jugar al fútbol”, declaró Sermanni a FIFA.com. “En parte, esa cohesión y ese estilo de fútbol dotaron a nuestras jugadoras de la confianza en que podían estar a la altura de algunas de las mejores selecciones del mundo”.

¿Y qué cambios ha apreciado Sermanni en la selección australiana desde que tomó sus riendas? “Probablemente haya dos diferencias fundamentales”, señaló el afable técnico nacido en Escocia, que ya había dirigido a Australia en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 1995. “La actitud de las jugadoras es la de tener fe en que pueden salir a jugar con posibilidades de ganar a cualquiera. Antes, el equipo tal vez saltaba al campo con la mera esperanza de arrancar un buen resultado y de no caer derrotado. El otro aspecto es que, técnicamente, las jugadoras que está sacando Australia tienen mucho talento. Pienso que, fuera de los países asiáticos, las jugadoras australianas tienen un talento innato sin nada que envidiar al de cualquier jugadora del mundo. Creo que es una consecuencia del sistema de formación, que, entre otras cosas, ha intentado detectar a jugadoras capaces de recorrer todo el camino hasta ser internacionales”. 

Desde la clasificación para China 2007, el fútbol femenino ha disfrutado de una cuota de protagonismo mucho mayor gracias a la creación de la W-League en 2008, que goza de una cobertura televisiva en abierto. La participación ha experimentado un crecimiento exponencial, al tiempo que la imagen pública de varias jugadoras de la selección se ha reforzado rápidamente.

“El cambio más significativo ha sido el de la cantidad de chicas que juegan al fútbol, lo que ha ayudado a hacerlo más un deporte de masas”, afirmó Sermanni. “Si uno se retrotrae a los años 90, el fútbol era casi un deporte minoritario en Australia. Por tanto, en lo que respecta a la élite, este cambio ha redundado en una calidad mucho mejor de las jugadoras que llegan hasta ahí, al haber jugado desde los 6 y 7 años de edad. Por este motivo, la imagen pública mejora, y las jugadoras jóvenes pueden ver que el fútbol ofrece mucho como deporte profesional”. 

Nuevos horizontes a la vista 
La recientemente nombrada De Reus llega con un currículo impresionante en materia de desarrollo, tras haber trabajado a fondo en el desarrollo técnico y de la cantera; sobre todo con los programas de las selecciones de categorías menores de Países Bajos. Más recientemente, De Reus, que fue 43 veces internacional con las Oranje Leeuwinnen (“Leonas Naranjas”), tuvo un breve paso por el banquillo del PSV/FC Eindhoven, después de un periodo de dos años como directora técnica y seleccionadora de Jordania.

De Reus tendrá la oportunidad de preparar a la savia nueva de una selección australiana que contaba con una de las plantillas más jóvenes de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011, con una docena de adolescentes en sus filas.  “Tuve la ocasión de ver algunos partidos de las Matildas en Alemania 2011, y disfruté muchísimo con su estilo futbolístico”, afirmó De Reus. “Tenemos planes muy ambiciosos para este equipo en los próximos años. Si nos apoyan, confío en que podamos rendir en las citas internacionales al nivel al que también aspiramos”.