La revelación Little y su gran ambición
© Getty Images

2012 fue el año de la eclosión de Kim Little. Al fin y al cabo, aunque el indiscutible talento de la centrocampista escocesa del Arsenal ya llevaba un tiempo siendo evidente, solamente ha quedado patente en el escenario mundial en los últimos 12 meses.

Su papel protagonista con Gran Bretaña en el Torneo Olímpico de Fútbol femenino fue uno de sus momentos cumbre más claros. No en vano, al público local todavía se le pone la carne de gallina al recordar la victoria sobre Brasil en un Wembley lleno hasta la bandera. Pero no menos impresionante fue la campaña de Little con el Arsenal, que cerró al frente de las tablas de goleadoras y de asistencias de la liga inglesa (FAWSL), con un nuevo título liguero en su palmarés, y tras haber metido un golazo que significó la victoria en la final copera. Además, la jugadora de 22 años guió a la selección femenina de Escocia hacia cotas insólitas; quedándose a unos segundos de sorprender a España y, con ello, de haber obtenido un histórico billete para la fase final de la Eurocopa.

Y aun así, al pedirle que resumiese su temporada en los últimos días de 2012, Kim optó por un adjetivo inesperado: “Normal”. Sin embargo, aunque parezca una descripción sorprendente para un año en el que, para la mayoría de analistas, estuvo sobresaliente, ocurre simplemente que Little está sedienta de gloria, y es lo bastante ambiciosa como para fijarse el listón más exigente.

Así lo expresó a FIFA.com: “No quiero pensar que simplemente porque haya sido la máxima goleadora y haya ganado otro par de títulos, ya basta con eso; sobre todo sabiendo que puedo hacerlo mejor. No ha sido una mala temporada, pero espero mucho de mí misma, y considero que todavía puedo rendir mejor. Esperemos que pueda demostrarlo en 2013”.

El aprendizaje de la cita olímpica
“Que nadie me malinterprete: he disfrutado de veras en 2012”, añadió. “Verte envuelta en algo como unos Juegos Olímpicos aquí en Gran Bretaña, y ver la manera en la que fue recibido el equipo, fue algo muy especial. Pero además he disfrutado un montón con el éxito que hemos tenido en el Arsenal; y puedo mirar hacia atrás y apreciar de veras lo lejos que llegamos con Escocia. Aun así, todo puede mejorarse”.

Desde luego, la experiencia de Little en Londres 2012 no tuvo nada de “normal”. La centrocampista de 22 años había presenciado con emoción cómo su ciudad de adopción se preparaba para los Juegos Olímpicos, pero nada podría haberle hecho prever la manera en la que la capital británica (y el país en su conjunto) formó una piña en torno a la selección de Gran Bretaña. Little, asimismo, está convencida de que el ambiente y las exigencias únicas de ese gran campeonato la ayudaron a dar un salto de calidad en su juego.

“Decididamente, he mejorado”, afirmó. “La experiencia de jugar en un torneo semejante es incomparable, y aprendí muchísimo enfrentándome a esas grandes jugadoras; especialmente en ese tipo de ambiente. Había esperado mucho de los Juegos Olímpicos, al vivir en Londres, pero la forma en la que todo el mundo nos apoyó superó todas mis expectativas. El encuentro de Wembley, sobre todo, fue surrealista, y luego estuvo la ceremonia de clausura. Sonrío con sólo pensar en ello”.

El partido de Wembley al que alude Little, un triunfo por 1-0 sobre Brasil en la fase de grupos, no fue surrealista: fue de récord. Un total de 70.584 espectadores, la cifra más alta jamás registrada en el Reino Unido para un partido femenino, se congregaron para animar a las chicas de Hope Powell; y se marcharon de allí habiéndose divertido de veras. Ahora, el fútbol femenino afronta un reto familiar: mantener en el ámbito nacional el impulso y el interés despertado por un gran campeonato. El deseo de Little es que Londres 2012 se considere como un hito clave en ese camino hacia el reconocimiento a largo plazo.

“Espero de veras que así sea”, señaló. “La acogida que tuvo el fútbol femenino durante el torneo fue muy positiva, y creo que ha tenido un impacto en la cobertura de la que hemos sido objeto desde entonces. Mucha gente que tal vez se habría mostrado escéptica, empezó a mirar al fútbol femenino de una forma diferente, y eso ya es una victoria de por sí”.

Little, por supuesto, espera que los aficionados acudan en masa cuando el Arsenal inicie su campaña de 2013 en marzo, con un choque de cuartos de final de la Liga de Campeones Femenina de la UEFA contra el ASD Torres italiano. Se trata de una competición que las Gunners ya han ganado en una ocasión, aunque fue un año antes de la llegada de la joven escocesa; y esta temporada tendrán que intentar repetir la hazaña sin la entrenadora que las llevó hasta la antepenúltima ronda.

“Fue un palo, pero cada día trae un nuevo desafío, y estoy entusiasmada con la temporada que se avecina”, afirmó, aludiendo a la marcha de Laura Harvey para tomar las riendas del Seattle Reign en la nueva liga estadounidense, la National Women’s Soccer League. “Sé que hay muchas grandes ligas por ahí y, personalmente, no descartaría nada en un futuro. Pero tengo clarísimo que al Arsenal y al fútbol femenino les aguardan momentos apasionantes en este país, y estoy muy contenta por formar parte de todo lo que está pasando aquí”.