Wambach: "Siempre busco nuevos desafíos"

Si 2011 se caracterizó por ser el año de los subcampeonatos, no cabe duda de que 2012 se convirtió en el año más exitoso en la carrera de la futbolista estadounidense Abby Wambach. Su selección se impuso a Japón en la final del Torneo Olímpico de Fútbol Femenino de Londres y, a título personal, por fin pudo recoger el Balón de Oro de la FIFA, que la acreditaba como Jugadora Mundial del Año.

"Por supuesto, 2012 fue muchísimo mejor que el año anterior", afirma sonriente Wambach en su entrevista exclusiva con FIFA.com. "Cuando ganas sientes la recompensa del trabajo bien hecho, te acuerdas de todo el sacrificio y de la sangre que has sudado. Es una sensación fantástica y la confirmación de que vas por buen camino", asegura la delantera.

Esta determinación para no bajar nunca los brazos, creer siempre en sí misma y dejarse la piel en cada entrenamiento es, precisamente, lo que convierte a Wambach en una de las mejores jugadoras del mundo. Y también es una de las cualidades más destacadas de la selección femenina de Estados Unidos. ¿Agachar la cabeza y esconderse tras la derrota contra Japón en la final de la Copa Mundial? ¡De eso nada!

Ante todo, diversión
"Es bueno marcarse nuevas metas cada año, y en 2012 nuestro único objetivo era ganar. No se trataba solamente de resarcirnos, sino más bien de conseguir aquello que nos habíamos propuesto. El Mundial de 2011 abrió una herida que todavía permanecía abierta. Ese objetivo común nos unió a todas y, finalmente, lo alcanzamos. Nunca antes me había sentido tan contenta y tan orgullosa de mi equipo como en los Juegos Olímpicos de Londres. No fue fácil, pero dimos lo mejor de nosotras mismas en cada partido y al final también tuvimos esa pizca de suerte necesaria para conquistar un gran torneo", reconoce.

Una unión que las integrantes de la selección norteamericana han demostrado que va incluso más allá de los terrenos de juego. Y es que Wambach y las suyas poseen un gran sentido del humor, tal y como se apreciaba en el divertido vídeo ‘Party in the USA’, que circuló por Internet a mediados de 2012. "Grabamos un vídeo muy desenfadado que obtuvo un gran éxito en la red poco antes de que empezasen los Juegos Olímpicos. Queríamos hacernos un poco de publicidad y enseñar al mundo quiénes éramos: unas jugadoras muy competitivas en la cancha pero, al mismo, tiempo muy divertidas", recuerda la simpática artillera con una sonrisa en la cara.

Sin embargo, Wambach es consciente de que en el mismo instante en que se conquista un gran torneo, comienzan los preparativos para el próximo desafío. "Somos campeonas olímpicas. Lo curioso de todo esto es que cuando llegas a la cima es, justamente, cuando más tienes que esforzarte. Enseguida surge el siguiente reto. En cuanto bajas del podio empiezas a prepararte para la siguiente Copa Mundial. Lo celebras unos minutos y ya está. Así al menos lo hago yo", cuenta.

Nuevos desafíos tanto en liga como con la selección
Pero antes de que el combinado estadounidense emprenda la lucha por el título en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015 con su goleadora, 2013 arranca con nuevos retos en el horizonte. Después de dos años en un equipo de exhibición, Wambach se enfundará la camiseta del Western New York Flash para participar en la recién fundada National Women's Soccer League (NWSL) estadounidense.

"Tengo muchas ganas de que empiece la liga. Sabemos que podemos ganarla, pero tendremos que emplearnos a fondo. Hemos aprendido mucho en las últimas semanas y hemos intentado asimilar y poner en práctica los consejos recibidos de otras ligas. Me siento una privilegiada por jugar en una competición tan importante como esta", comenta Wambach.

Además, a la mejor jugadora del planeta también le esperan nuevos desafíos con su selección. Apenas tres semanas después de su victoria en Londres, Pia Sundhage se despidió del banquillo del combinado estadounidense, del cual tomó las riendas Tom Sermanni en enero de 2013. Poco antes de Navidad, Wambach ya pudo hacerse una idea de cómo es su nuevo técnico, y se muestra así de ilusionada:

"Creo que lo hará genial. Aún no puedo decir exactamente cuál será su metodología, porque todavía no hemos entrenado, pero siempre es bueno que entre savia nueva en el vestuario. Como buena competidora que soy, me gusta escribir nuevos capítulos en mi carrera constantemente y afrontar nuevos desafíos. A veces, cuando tienes al mismo entrenador o a las mismas compañeras durante demasiado tiempo, caes en la rutina. Por eso pienso que los cambios siempre son buenos, porque reactivas a la gente. A mí, que ya soy veterana, me viene de maravilla renovar mis energías de cara a mi estado físico y a mi compromiso. Cuando llega un entrenador nuevo, todas empezamos de cero y tenemos que demostrar de lo que somos capaces. Será muy interesante observar qué ocurre en este tiempo", dice Wambach, con 198 internacionalidades a sus espaldas, para concluir. Se le nota que está encantada ante esta nueva etapa que se abre en su ya dilatada carrera profesional.