La hora de Islandia
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"Siguen haciendo historia” fue uno de los titulares que se publicaron en Islandia cuando la selección islandesa selló su billete para la Eurocopa de Suecia 2013. Situada en pleno Atlántico Norte, a medio camino entre Noruega y Groenlandia, y con una población de solo 300.000 habitantes, Islandia siempre lo va a tener complicado a la hora de hacerse un sitio en el cada vez más competitivo mundo del fútbol.

No obstante, eso es precisamente lo que ha conseguido la selección islandesa femenina, que disputará en Suecia 2013 su segunda Eurocopa consecutiva después de estrenarse en la competición hace cuatro años en Finlandia.

Margret Lara Vidarsdottir, la goleadora estrella del cuadro nórdico, advierte que, tras la experiencia de la anterior cita continental, Islandia no va a Suecia para hacer de comparsa. “Creo que somos las jugadoras y el cuerpo técnico los que mayores expectativas tenemos”, declaró Vidarsdottir a FIFA.com cuando se le preguntó si su equipo aspiraba a más que hace cuatro años. “No es ningún secreto que no vamos solo a participar. Nos hemos marcado grandes objetivos y ya estamos trabajando para conseguirlos”, añadió.

Generación de oro
Islandia alcanzó la repesca de clasificación para la competición continental en 1997 y en 2005, pero el ansiado pase, y el crecimiento resultante, coincidió con la llegada al banquillo en 2007 del seleccionador Siggi Eyjolfsson, que hizo historia al convertirse en el primer técnico que llevó al combinado isleño a una gran cita internacional en la historia del fútbol islandés, tanto en su modalidad masculina como femenina.

A pesar de derrotar a Noruega en la fase de grupos de la competición preliminar, Islandia acabó viéndose relegada al segundo puesto por las excampeonas del mundo y tuvo que ganarse la clasificación venciendo a Ucrania en la repesca. En cualquier caso, la selección islandesa no lo tendrá nada fácil en julio en la cita sueca, donde compartirá grupo con Holanda, Noruega y la todopoderosa Alemania.

Sin embargo, Vidarsdottir está convencida de que el equipo puede dar mucho que hablar. “Tengo una gran confianza en este plantel y en el cuerpo técnico”, aseguró. “Hemos construido un sólido sentimiento de unión y un gran espíritu de equipo gracias al buen trabajo realizado a lo largo de los últimos siete años, desde que Siggi Eyjolfsson se hizo cargo del equipo. Varias de las internacionales han jugado juntas desde que tenían 15 años y se conocen muy bien. En mi opinión, la selección está en el momento ideal”, continúa.

Vidarsdottir asegura que una gran actuación en Suecia supondría un considerable empujón para el fútbol femenino en Islandia. “El fútbol femenino ha crecido mucho en nuestro país en los últimos años, y cada vez son más las chicas jóvenes que se inician en este deporte”, explica. “Actualmente está bien visto ser jugadora de fútbol y las chicas trabajan a destajo para llegar lejos. Es importante que cuenten con modelos a los que imitar y que tengan un sueño de futuro”, añade. “Hay que decir que notamos el apoyo de los islandeses y que la ilusión aumenta a medida que se acerca el certamen”.

Gran momento
A pesar de las varias lesiones que sufrió en 2012, Vidarsdottir brilló con luz propia en la fase de clasificación al marcar 11 goles que contribuyeron a mantener un impresionante promedio de casi un gol por partido en una trayectoria internacional que dura ya diez años. La eficaz Vidarsdottir también fue la máxima goleadora del combinado islandés en la competición preliminar de hace cuatro años, así como de la primera división sueca en 2011, empatada con la holandesa Manon Melis.

Al igual que varias de sus compañeras de selección que también juegan en la liga sueca, Vidarsdottir, enrolada en las filas del Kristianstads, se sentirá como en casa en la cita continental.

A sus 26 años, la atacante se encuentra en un momento dulce y está lista para ayudar a Islandia a aprovechar al máximo esta valiosa oportunidad de hacerse un sitio en la elite internacional.

“Mi sueño es llegar en las mejores condiciones a la Eurocopa para contribuir a que el equipo llegue lo más lejos posible en la competición”, afirma Vidarsdottir. “Si las lesiones me respetan, creo y tengo la esperanza de que sea el momento cumbre de mi carrera y de poder formar parte de algo grande con la selección. Representar a mi país siempre ha sido un orgullo enorme para mí”, concluye.