A la tercera...

El fútbol no se concibe sin el trabajo en equipo, por lo que no es desacertado hablar del trabajo en equipo como el principal motivo de optimismo en la nueva liga profesional estadounidense de fútbol femenino en ciernes, ya que cuenta con el respaldo de las federaciones mexicana y canadiense.

La NWSL, cuyo inicio está previsto para este sábado 13 de abril, contará con ocho equipos encuadrados en una única división. Las ocho escuadras se reparten a lo largo y ancho del país, desde Seattle y Portland al oeste hasta Washington, Nueva Jersey y Boston en la costa este.

El inicio de esta nueva liga no les viene de nuevas a los seguidores estadounidenses del fútbol femenino. Doce años atrás, la Women’s United Soccer Association (WUSA) ocupó las portadas al convertirse en la primera liga profesional de fútbol femenino del mundo. Pero a pesar de tener la oportunidad de aprovechar el tirón que supuso la victoria de la selección estadounidense en el Mundial femenino que organizaron en suelo propio en 1999, la WUSA se vio obligada a bajar la persiana transcurridas sólo tres temporadas debido a unas pérdidas en torno a los 100 millones de USD.

Hace cuatro años, tuvo lugar un segundo intento con la puesta en marcha de la Women’s Professional Soccer (WPS). Más comedida en cuanto a sus aspiraciones, la WPS supuso un coste menor por jugadora, forzado por un límite de gastos salariales por equipo fijado desde el principio, y con gran peso de las alianzas con el fútbol base en lugar de llamativas campañas de promoción a escala nacional. Pero una vez más, la liga fue incapaz de ceñirse al presupuesto, especialmente cuando no se alcanzaron los objetivos debido a la crisis económica global que comenzaba a dejarse sentir. Uno por uno, los clubes se fueron retirando, hasta que un litigio con uno de ellos forzó a la WPS a cerrar sus puertas en mayo del año pasado. Al igual que la WUSA anteriormente, la WPS no superó las tres temporadas.

Con estos antecedentes, se podrá perdonar que los aficionados muestren cierto escepticismo ante el nuevo intento protagonizado por la NWSL de triunfar donde sus predecesoras fracasaron. Pero esta vez, las diferencias son sustanciales; la más destacable puede ser el hecho de que cuenta con el respaldo de no solo una, sino de tres federaciones nacionales de fútbol.

Iniciativa norteamericana
Organizada y administrada de forma centralizada por la US Soccer, la federación estadounidense, esta liga cuenta con el apoyo de las federaciones vecinas de Canadá y México. Los clubes seguirán contando con inversores privados, pero los salarios estarán sometidos a un control más riguroso: la federación estadounidense incluso subvencionará los salarios de 23 jugadoras internacionales, mientras que las federaciones canadiense y mexicana harán lo propio con 16 de sus futbolistas.

“La clave de todo esto es que perdure –insiste Sunil Gulati, presidente de la US Soccer–. Al analizar las ligas que han triunfado aquí, como la masculina MLS, se ve que los comienzos también fueron duros. Sólo es posible superar los primeros años si cuentas con gente involucrada al máximo y si las pérdidas no son sustanciales.

Lo que hemos hecho es crear un modelo con nuestros socios canadienses y mexicanos para minimizar las inversiones del sector privado; contaremos con un número determinado de jugadoras que contarán con la subvención de las tres federaciones. Además, US Soccer correrá con los gastos administrativos de la liga. Estos dos factores cambiarán considerablemente el modelo económico”.

Tonya Antonucci, antigua comisaria de la WPS, cuenta con la experiencia suficiente para evaluar las perspectivas de la nueva liga. Cree también que el respaldo activo de las tres federaciones podrá convertirse en el elemento clave para el éxito de la NWSL.

“No cabe duda de que el apoyo de la US Soccer abrirá muchas puertas –comenta Antonucci a FIFA World–. Ha servido para que las federaciones de Canadá y México se suban al carro, lo que permitirá a esta liga traspasar las fronteras estadounidenses. Y la financiación por parte de las federaciones influirá en la cuenta de pérdidas y ganancias de los clubes”.

El momento de los retos
Como en cualquier empresa que comienza su andadura, la NWSL tiene ante sí numerosos retos. Entre otros, deberá competir por hacerse un hueco en el mundo del espectáculo, luchar por una cobertura mediática ininterrumpida y por crear un público fiel que llene las gradas.

“Ya hemos visto cómo han fracasado dos ligas femeninas. Es difícil mantener el interés semana sí semana no –explica Julie Foudy, ganadora en dos ocasiones del Mundial femenino y del oro olímpico, disputó la primera liga profesional estadounidense, estuvo en el consejo de administración de la segunda y es ahora comentarista de televisión–. Pero lo bueno es que ahora la selección femenina de fútbol de EEUU es muy conocida. Y que las federaciones estadounidense, canadiense y mexicana apoyen esta liga es casi garantía de éxito a largo plazo. Las aportaciones de las federaciones al salario de algunas jugadoras supondrá una gran diferencia, al igual que el papel administrativo que desempeñarán estas instituciones. En las ligas anteriores, este no fue el caso”.

Otro de los desafíos para la nueva liga será encontrar el equilibrio entre la prudencia económica y el poderío de las estrellas. Los promotores de esta liga se caracterizan por su tendencia al conservadurismo en este aspecto, lo que hace pensar que serán pocas las ofertas por grandes jugadoras extranjeras, pero tienen claro que contar con grandes nombres es crucial para una liga que aspira a estar en lo más alto.

“Contar con las mejores futbolistas es primordial para comercializar cualquier liga, pero hay que evitar que su presencia conlleve problemas económicos –advierte Antonucci–. En la WPS teníamos la limitación de salarios, pero los propietarios le echaron imaginación para ser competitivos. Lo importante es disponer del mejor once en el campo, de ahí que exista mucha emoción y competitividad entre los propietarios”.

Competir con frecuencia
La sostenibilidad de esta liga se deberá demostrar con el paso de los años. Pero las que seguro saldrán ganando al poco de comenzar la liga serán las futbolistas, ya que disputarán un torneo de alto nivel de manera regular.

“Jugar semana tras semana es algo de lo más positivo –apunta Foudy–. Es algo muy difícil de emular mediante concentraciones como las que realizó la selección estadounidense de cara a los JJOO. Claro que se tienen que jugar partidos internacionales, pero disputar un campeonato de liga todas las semanas es mucho más constante”.

La estrella estadounidense Alex Morgan, que formó parte del combinado que se hizo con el oro en los JJOO de Londres 2012 a pesar de no disfrutar de una liga nacional, no podría mostrarse más de acuerdo con Foudy:

“Para mí, lo más positivo es poder practicar de forma constante –comenta Morgan, que en el Portland Thorns FC volverá a jugar junto con la delantera canadiense Christine Sinclair, con la que ya coincidió en el Western New York Flash–. La selección nacional no deja de concentrarse, pero gracias a la liga podré pulir la técnica. La calidad también irá en aumento, ya que se podrá jugar de manera regular”.

Beneficios transfronterizos
Además de permitir a las internacionales jugar más minutos, con la NSWL también se espera que sean más las jóvenes promesas que puedan descubrirse y que aún no han llamado la atención de los seleccionadores de EEUU, Canadá y México.

“Diría que esa es una de las grandes aportaciones de esta liga –apunta Cheryl Bailey, directora ejecutiva de la NWSL–. A los seleccionadores les gustaría completar su lista de candidatas, y con la liga podrán ver talentos que antes podían pasar completamente desapercibidos”.  Podría decirse que la oportunidad de descubrir nuevas jugadoras llega en el momento preciso, especialmente para las canadienses, que preparan el próximo Mundial en su país.

“La NWSL permitirá que las jugadoras canadienses compitan y entrenen al máximo, y lo harán siguiendo un único calendario en todo el continente –comenta ilusionado Peter Montopoli, secretario general de la federación canadiense–. Esa era una de las prioridades en nuestro programa de fútbol femenino, por lo que estamos encantados de ofrecer esta posibilidad a nuestras deportistas de cara a la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™”.

Con la intención de llevar a México por primera vez a una fase final de un Mundial, Leonardo Cuéllar, muchos años ya al frente de la selección mexicana femenina, confía igualmente en que la liga sea de provecho para sus pupilas.

“Tendrán la oportunidad de estar activas todo el año –señala Cuéllar, exinternacional con México en el Mundial de Argentina 1978–. Van a poder entrenar de manera profesional al lado de grandes jugadoras, lo que les beneficiará, tendrá un efecto positivo de cara al nivel de competitividad de la selección femenina. Por esta razón, nuestra federación está convencida de que respaldar a la NWSL es lo correcto si queremos ayudar a la selección femenina mexicana a competir con las mejores del mundo”.

Si la liga llega a prosperar de la forma esperada, se contempla la posibilidad de incluir clubes canadienses y mexicanos, lo que serviría para fomentar aún más el fútbol base de ambos países.

Pero de momento, los organizadores de la liga prefieren ir paso a paso.

“Nuestra intención es crecer sin prisas, pero de forma ininterrumpida, para hacer el modelo sostenible –declara Gulati–. Sin obsesionarse con el éxito, sino con los resultados. Si obtenemos resultados, el éxito está asegurado”.