NWSL: a la tercera va la vencida

La temporada inaugural de la National Women’s Soccer League ya ha concluido con un vencedor y, aunque todavía es pronto para lo que se trata de un proyecto a largo plazo, los indicios iniciales apuntan a que a la tercera irá la vencida. Los dos intentos anteriores de crear una liga profesional femenina en Estados Unidos fracasaron al cabo de escasos años, pero la alta calidad del producto sobre el campo, la buena afluencia de público y una estructura innovadora son señales positivas que arroja la primera temporada.

Las asociaciones nacionales de Estados Unidos, Canadá y México pagan los sueldos de aproximadamente 50 jugadoras internacionales asignadas a la liga, dando a los clubes un respiro para sufragar algunos de sus principales costes, y brindando un modelo totalmente diferente al que se había dado antes. El apoyo del público a lo largo de la liga varió, pero en el peldaño superior, el Portland Thorns atrajo un impresionante promedio superior a los 13.000 espectadores a sus partidos en casa, consolidando a la ciudad del noroeste como uno de los grandes semilleros futbolísticos del país y proporcionando más motivos para el optimismo económico. Como dato reseñable, el Thorns era el único equipo afiliado a un club de la Major League Soccer masculina.

Sobre el césped, un ramillete de fichajes foráneos de gran calidad se unieron a la gran densidad de figuras norteamericanas, contribuyendo a ofrecer un nivel elevado durante toda la liga. Las estrellas siguieron confluyendo hasta el final del campeonato, en lo que fue un colofón de ensueño para los organizadores. En el partido que decidía el título, el equipo con la mejor afición, el Portland Thorns, visitaba al Western New York Flash, ganador de la última edición de la extinta WPS, lo que suponía un duelo entre, para muchos, las dos jugadoras más populares de la liga (Alex Morgan y Abby Wambach); todo ello ante una audiencia televisiva nacional.

El Thorns, una espina para las neoyorquinas 
A pesar de su ausencia en la final, fue el FC Kansas City el que comandó la tabla durante gran parte de la campaña. Al conjunto del mediooeste, que disputaba la primera competición oficial de su historia, le faltaba el poderío de otros equipos repletos de estrellas, y acabó pagando caro su bajón de forma en las últimas semanas de la temporada.

El Western New York Flash, alentado por el acierto goleador de su dúo de superestrellas, Abby Wambach y Carli Lloyd, se puso líder por primera vez en la penúltima jornada de la liga regular, y a la postre quedó por delante del Portland y el Kansas por diferencia de goles, mientras el Sky Blue FC distaba dos puntos del terceto cabecero.

Fuera de las eliminatorias por el título se quedaron, por un claro margen, Boston Breakers, Chicago Red Stars, Seattle Reign y Washington Spirit. Sin embargo, la entrenadora del Portland Thorns, Cindy Parlow Cone, estimó que el aparente abismo fue pequeño en realidad. “La igualdad que ha habido durante todo el campeonato ha contribuido al éxito de esta liga”, aseveró.

Si bien el Flash albergó la final en su feudo de Rochester, al noroeste del estado de Nueva York, fue el Portland el que se llevó a casa el trofeo. Tobin Heath abrió el marcador y el cuadro visitante, pese a la expulsión de Kat Williamson, logró el segundo en el tiempo de descuento, por mediación de la emblemática delantera canadiense Christine Sinclair.

Historias de éxito individual 
A pesar de los grandes nombres que presentaban los diversos clubes, fue una jugadora menos reconocida, Lauren Cheney (Kansas), quien se llevó la gloria como máxima artillera. Con un total de 12 goles, unidos a la friolera de 9 asistencias, la centrocampista de 25 años superó por un tanto a Wambach y a la también delantera internacional estadounidense Sydney Leroux. En la otra punta del campo, la portera titular de Canadá, Karina LeBlanc, acaparó titulares regularmente con el Portland, aunque fue Nicole Barnhart (Kansas) la elegida como mejor guardameta del año.

Tras el éxito de esta temporada inicial, la atención se centrará ahora en lograr un crecimiento gradual en el futuro. “Esta es la plataforma básica para fijar los listones que tengamos que emplear a partir de este año, y para aprovechar todo ello para lograr avances y hacerlo todavía mejor en 2014”, declaró Cheryl Bailey, directora ejecutiva de la NWSL.

Sin lugar a dudas, la futura expansión de la liga, desde sus actuales ocho equipos, también se tendrá en cuenta en el futuro. “El fútbol es el deporte más popular entre la juventud norteamericana, y casi la mitad de los jugadores son chicas”, manifestó el presidente del Sky Blue, Thomas Hofstetter. “Eso debería hacer que todos los implicados en el fútbol profesional de Estados Unidos pensasen al menos en ello. Es una oportunidad de crecimiento”.