Todo el mundo reconoce al instante los aros olímpicos, los cinco círculos entrelazados que representan los cinco continentes. Los aros representan, sin lugar a dudas, uno de los emblemas más famosos del mundo, son sinónimo de los Juegos Olímpicos desde hace décadas. El emblema oficial es una parte fundamental de cualquier certamen deportivo de primera categoría.
La función del emblema oficial en cada una de las competiciones de la FIFA consiste en transmitir el espíritu y dinamismo del fútbol junto con las características del país anfitrión. Incluso antes de la inauguración del certamen, el emblema oficial sirve de puente entre los organizadores y el público, por lo que debe ser reconocible instantáneamente y aparecer en todas las publicaciones, en certámenes asociados y en los productos comercializado.
Los alegres rostros del fútbol
Para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, se elaboró una lista exhaustiva de criterios antes de que las agencias encargadas de diseñar el emblema oficial se pusieran manos a la obra. Alemania, como nación anfitriona, debía ser inmediatamente reconocible en el emblema oficial, al igual que en el carácter desenfadado y alegre de toda la competición del año 2006. El emblema tenía que ser original, no podía ser una obra técnica y debía preservar la imagen de la marca FIFA.
La FIFA, en calidad de organizadora del certamen, encargó a la agencia londinense Whitestone la creación del emblema oficial. La decisión de nombrar a Whitestone para este menester se basó en que ya había elaborado el sobresaliente diseño del emblema oficial de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002. Algunos elementos de dicha creación anterior, especialmente el Trofeo, volvieron a aparecer en el emblema oficial de 2006 y reaparecerán en todos los emblemas futuros de las Copas Mundiales de la FIFA.
"Nuestro objetivo era transmitir, a través del símbolo, las incomparables emociones que sólo el fútbol es capaz de suscitar", explicó Andreas Abold, propietario de Abold, la agencia que la Comisión Organizadora contrató para que colaborara con sus colegas londinenses en el diseño del emblema oficial.
Tras varias deliberaciones preliminares, los creativos de las dos agencias se reunieron en privado durante tres días del mes de septiembre de 2001. En aquellas sesiones se propusieron y se rechazaron bocetos e ideas que iban desde "lo más convencional hasta lo más rompedor". Se sucedieron docenas de reuniones: en la sede central del Comité Organizador en Múnich, en las oficinas Whitestone en Londres y con la FIFA en Zúrich. Hubo debates, deliberaciones y, en ocasiones, incluso discusiones. El resultado final fueron "Los alegres rostros del fútbol", un complemento perfecto del lema de la competición "El mundo entre amigos".
Un símbolo de esperanza
El 7 de julio de 2006, se presentó el emblema oficial de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 en una vibrante ceremonia celebrada en el Tempodrom de Berlín. Molefi Oliphant, Presidente de la Asociación Sudafricana de Fútbol, resumió perfectamente la situación: "Nosotros (Sudáfrica) recibimos el testigo de manos de Alemania, como en una carrera de relevos, y ahora nos toca correr nuestra posta".
El emblema refleja la energía y el vigor del continente africano. Su motivo principal, la figura del futbolista sobre la forma de África, está inspirado en las pinturas rupestres de Khoi-San, un símbolo de su profunda y antigua historia. En la presentación del emblema, Thabo Mbeki, el Presidente de la República, declaró: " Queremos ofrecer la imagen de la nueva Sudáfrica, progresista y dinámica".
