Todo el que siguiera desde cualquier parte del mundo las noticias de la Copa Mundial de la FIFA 2006 habrá visto en televisión reportajes de "primera línea", en los que cientos de miles de aficionados eufóricos aupaban a su selección nacional en medio de una fiesta grandiosa, posiblemente la mayor que se haya visto en muchísimo tiempo sobre la faz de la tierra. Alemania ofreció en primicia a todo el mundo el fenómeno de las proyecciones públicas oficiales. Por primera vez en una Copa Mundial de la FIFA, las doce sedes, en cooperación con la FIFA y con el patrocinio de cuatro de los patrocinadores oficiales, organizaron su propia Fan Fest.
La Fan Fest oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2006 se convirtió en un éxito clamoroso a escala realmente monumental, e hizo posible que los patrocinadores se acercaran mucho más al corazón que late en el centro del fútbol: los aficionados. Las Fan Fest no fueron ni muchísimo menos alternativas menores a posee un asiento en el estadio: se convirtieron en un lugar obligado, en el sitio al que todo el mundo quería acudir a toda costa, y atrajeron a Alemania a cientos de miles de personas dispuestas a disfrutar a tope de la gran fiesta, personas que, de otra forma, se habrían quedado en sus casas sin poder participar en el gran acontecimiento.
Los cálculos efectuados antes del certamen predijeron una asistencia de unos siete u ocho millones de visitantes. En realidad, más de 18 millones de personas siguieron los partidos en un total de 39 murales de monitores de vídeo instalados en las principales y más céntricas calles y plazas. En comparación, 3.4 millones de espectadores abarrotaron los 12 estadios de la competición. Los visitantes de las Fan Fests, espoleados por la alegría propia de una ocasión tan señalada y por el tiempo soleado y veraniego que reinó durante todo el campeonato, dieron mucho trabajo a los puestos concesionarios con consumiciones que se situaron a la altura de una Oktoberfest, la fiesta de la cerveza que se celebra en octubre: 3.5 millones de salchichas tipo Bratwurst rociadas con otros tantos litros de cerveza. En total, las Fan Fests dieron empleo a 19,000 personas.
La asistencia a estas fiestas de proyección pública oficial creció hasta tal proporción que la mayoría de las ciudades se vieron obligadas a aumentar los recintos y a instalar más pantallas gigantes que las originalmente asignadas. En la capital, Berlín, el tramo que llevaba a la Puerta de Brandeburgo se amplió en el sentido opuesto hasta Siegessaeule (Columna de la Victoria) para dar cabida aproximadamente a unos doscientos mil aficionados más. Se calcula que dos millones de espectadores abarrotaron la Fan Fest de Berlín para ver el triunfo de Italia contra Francia en la gran final. Además, la selección anfitriona, Alemania, fue la que más multitudes atrajo a la capital: un millón de espectadores en cada uno de sus tres últimos partidos.
Un estudio que ha realizado la empresa de análisis de mercado de la FIFA, Sponsorship Intelligence, subraya el éxito de la Fan Fest. Se realizaron encuestas entre los asistentes en tres sedes diferentes (Berlín, Fráncfort y Múnich) y en tres días diferentes para garantizar un muestreo y unos resultados completísimos, que tuvieran en consideración el lugar y el momento en el que jugaba la selección alemana y si el partido de la Copa Mundial de la FIFA 2006 se estaba disputando en la misma ciudad en la que se realizaban las encuestas. El estudio ofreció el sorprendente índice de un 100% de aprobación a las Fan Fest. Un 89% de los encuestados aseguraron que las Fan Fest eran el segundo lugar ideal, después del propio estadio, para ver los partidos en directo. Un 84% aseguró que las Fan Fests crecerán todavía más en las futuras ediciones de la Copa Mundial de la FIFA. Más de un tercio de los entrevistados atribuyó la inmensa popularidad que han experimentado las Fan Fests al hecho de que ofrecían la oportunidad de ver los partidos "con un grupo de personas de gustos afines" o bien de ver el fútbol "con otras personas". El 84% de los entrevistados aseguraron que las visitaban en compañía de sus amigos.
