Bombay, pionero de la formación
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El centro de formación regional de Navi Mumbai (Nuevo Bombay) es el primero de los ocho centros previstos en la India para 2012 y 2013 financiado por el Programa Goal de la FIFA, con un presupuesto de 500.000 USD, que se puso en marcha en mayo de 2012. Esta academia pionera situada en el estado de Maharashtra (centro-oeste), el segundo más poblado del país (112 millones de habitantes), tiene encomendada la misión de formar a las próximas estrellas de la I-League y de la selección nacional. La analizamos de forma detallada.

Situado en un gran complejo estudiantil de Navi Mumbai, en el barrio de Vashi, este centro de formación regional de la AIFF es un pequeño remanso de paz para los 16 afortunados que se incorporaron a él en mayo. Los chicos, de 15 años, son conscientes de la fortuna que han tenido. Fueron seleccionados entre miles de candidatos procedentes del campeonato nacional de la categoría a principios de año.

Mientras que el resto de las academias establecidas por la AIFF y la FIFA se centran en la generación de 1999/2000, con vistas a la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA 2017, aquí el enfoque es diferente. “Los jóvenes nacidos en 1997 no tenían ningún programa previsto para ellos en los tres próximos años, de modo que se les ha reservado esta academia. Así pues, concentramos nuestra búsqueda en el campeonato sub-15. Seleccionamos a 45 jugadores para que viniesen una semana, y luego hicimos otra criba”, afirma Scott O’Donell, el Director Técnico encargado de los centros de formación de todo el país. En otro orden de cosas, la academia ha perdido a 11 jugadores, ya que sus fechas de nacimiento no se correspondían con los certificados. Se espera que pronto lleguen otras cuatro nuevas promesas.

Aunque tengan más edad que los muchachos de las demás academias, distan de ser adultos. “Es difícil estar lejos de nuestras familias, pero tenemos que acostumbrarnos. La última vez que nos vimos fue en junio”, admite tímidamente Stany Braganca, oriundo de Goa, antes de añadir: “Pero nuestros padres están orgullosos, se sienten felices por nosotros, saben que nos jugamos nuestro futuro y el de nuestras familias”.

La manutención y el alojamiento se proporcionan en el propio centro, y están perfectamente vigilados. Reciben una educación completa, impartida por un profesor titulado. La primera etapa consistió en asegurarse de que todo el mundo se entendiese, ya que en la India, según los estudios, se hablan 122 idiomas distintos… Por lo tanto, hubo que enseñar inglés a los que no lo sabían. El resto de las materias tampoco se pasan por alto. “Es evidente que desde mayo ya han progresado en el ámbito escolar, están habituados. En la India la educación es importante, los padres le prestan mucha atención”, confirma Shailesch Karkera, director de la academia.

Jugar un Mundial con la selección nacional en la India sería muy emocionante.
Sayak Barai, portero.

En la vida cotidiana, las reglas son estrictas. Rohit Tarat, subdirector del centro, aclara: “Por la noche, tienen que entregar sus teléfonos móviles y videojuegos antes de acostarse, es la norma. A las 22:30 ya están en la cama. Son muy disciplinados, nos escuchan”. Un detalle a tener en cuenta es que los dormitorios están situados encima de un orfanato, por lo que los futuros jugadores se cruzan mucho con los huérfanos, que a buen seguro les recuerdan la suerte que tienen.

En el plano futbolístico se hallaban bastante atrasados, a pesar de su buena predisposición. Shailesch Karkera explica que “las cualidades son algo variables en función de las regiones. Los chicos de Goa son más técnicos y creativos, sin duda por la influencia portuguesa. Los del Punyab son resistentes, sacrificados, por el clima y la topografía de su región, los de Bangalore tienen visión de juego”.

En pocos meses, los progresos han sido notorios, como señala Sajide Dar, el entrenador principal. “Han progresado mucho en lo físico, y también en cuanto a rendimiento y técnica”. Su ayudante, Aquil Ansari, antigua estrella de la I-League, recuerda que, al llegar, “su juego combinativo era inexistente, así que les enseñamos a conservar la pelota”. En el partido amistoso disputado durante el día contra un equipo sub-19 de una escuela local, la facilidad técnica y el juego pulido permitió a la formación de la academia imponerse sin demasiados apuros (3-1), pese a la lógica desventaja física.

Sueños e ídolos
La meta de todos es convertirse en profesionales y acercarse a sus ídolos, Cristiano Ronaldo o Lionel Messi. Pasan el tiempo jugando a la consola y viendo por televisión los partidos de la liga española o inglesa, como cualquier niño del mundo, y ya saben cuál es el camino del éxito. Jayson Lucas, también de Goa, lo tiene claro: “La posesión del balón, el estilo español, tocar, es lo que nos enseña el entrenador, y nos gusta, es como mejor jugamos”.

“Aprenden mucho, es innegable”, corrobora Aquil Ansari. “Nuestro papel es hacer de ellos futbolistas de alto nivel, convertir a esta academia en la mejor. ¡Yo asumo como una misión hacer otros Aquiles Ansari en potencia!”, dice riéndose.

El guardameta Sayak Barai, nacido en Delhi, que nunca deja de sonreír y posee unos reflejos impresionantes, sueña con “jugar un Mundial con la selección nacional en la India. Sería muy emocionante, por supuesto”. A Hayden Fernandes, por su parte, le brilla la mirada al pensar en España: “Lionel Messi es mi ídolo. Me encanta la liga española. Si algún día tengo la oportunidad de competir en ella, no lo dudaré un segundo”.

Cuando se les pregunta cómo es el ambiente general, todos estallan en carcajadas. En los dormitorios, se gastan pequeñas bromas, se entretienen, hay una atmósfera muy sana. Arshad Husain, el director técnico de la región, les pregunta qué hacen el domingo, su día libre. Visiblemente impresionados, se ríen antes de admitir que van a los centros comerciales o al cine. Sin embargo, es evidente que se portan bien.

“Los chicos prestan mucha atención durante las reuniones del equipo, escuchan. Han decidido tratar de emprender una carrera. Sin duda en mayo algunos empezaron pensando que sería como un juego, pero poco a poco han ido mostrando cada vez más interés y concentración. Están orgullosos de estar aquí”, sostiene Sajide Dar.

Y su entrenador principal tampoco puede pedir más del centro. La confianza que manifiesta resume a la perfección el espíritu que impera en Bombay. “No imaginan lo que esto representa para mí. Dirigir a este equipo aquí, en Bombay, es algo enorme, conseguir que estos niños progresen, y que a largo plazo lo haga todo el fútbol indio. Allá donde voy, quiero contribuir al desarrollo del fútbol y entregarme al 100%, es mi objetivo”.