Milla: "A los jóvenes aconsejo humildad, modestia y respeto"

Un talento innegable, una conducción del balón extraordinaria y un sentido innato del juego: Roger Milla poseía todas cualidades de un buen delantero, y sigue siendo a día de hoy uno de los mejores futbolistas africanos de la historia. Su carrera llegó a su fin hace más de 15 años, pero este apasionado del deporte rey no dudó en compartir con FIFA.com su experta opinión sobre el fútbol moderno.

El camerunés, veterano de tres Copas Mundiales de la FIFA™, nos habló del desarrollo del fútbol en todas sus categorías. Embajador Itinerante de Camerún, es el padrino de la fundación Cœur d´Afrique, que aúna el fútbol y las responsabilidades sociales.

Sr. Milla, háblenos de sus comienzos en el fútbol. ¿Cómo logró destacar?
El fútbol me acompaña desde mi más tierna infancia. En la calle o en el patio del colegio corría detrás de un balón en cuanto tenía la oportunidad. Con el Éclair de Douala firmé mi primera licencia, a los 13 años. Eso supuso un verdadero trampolín, dado que cinco años después me incorporé al campeonato nacional en las filas de uno de los mejores equipos del país, el Léopard de Douala.

En su opinión, ¿qué representa el actual desarrollo del fútbol, en el que la FIFA se ha implicado tanto?
El papel de la FIFA es esencial. Sus acciones a favor del fútbol, sobre todo en los países emergentes, merecen toda nuestra atención. Algunos países están totalmente desprovistos de infraestructuras. La FIFA supone una baza para todos los jóvenes de esos países.

¿Qué opina sobre el desarrollo del fútbol femenino a día de hoy?
Soy un apasionado del deporte. Y claro está, sigo el fútbol femenino. Desde el punto de vista técnico, el fútbol femenino no tiene prácticamente nada que envidar al masculino. Su eclosión es algo fantástico. Yo, por ejemplo, seguí a nuestra selección femenina en el Torneo Olímpico de Londres. Y a pesar de que cayó eliminada en la primera ronda, dispone de jugadoras con mucho talento para el futuro.

Usted militó en clubes de renombre, como el Mónaco, el Montpellier o el Saint-Etienne, aunque también recaló en Isla Reunión. ¿Cómo se vive allí el fútbol?
Jugué en el Saint-Pierroise al final de mi carrera. Me sorprendió el entusiasmo de la gente en torno al club, a pesar de que estaba en la división de honor regional, el equivalente de la séptima división. La pasión por el fútbol es la misma que en todas partes, a veces más intensa. Entre el fútbol aficionado y el fútbol profesional, las emociones que se viven sobre un terreno de juego pueden ser idénticas.

¿Quiénes eran sus ídolos deportivos cuando era niño y cómo ve el fútbol de hoy?
El fútbol, para mí, era indiscutiblemente Pelé, y lo seguirá siendo siempre. Mi otro modelo, en cambio, fue Johan Cruyff. Un caso aparte en la historia del fútbol. En la actualidad, por supuesto, sigo viendo partidos de futbol, me intereso a diario por los resultados de los clubes y la selección de Camerún. Por ejemplo, me gusta seguir el rendimiento de nuestros jóvenes en el extranjero. Cuando pienso en el camerunés del Málaga Fabrice Olinga, el ariete más joven de la liga española con 16 años y 98 días, me digo que el relevo está asegurado.

¿Ha pensado en involucrarse en el desarrollo del fútbol base?
No trabajo directamente con los jóvenes, pero estoy implicado muy activamente desde mi puesto. Soy Embajador Itinerante de Camerún y de Miembro de la Comisión de Fútbol de la FIFA. Estas funciones me permiten aportar mi experiencia sobre el fútbol juvenil.

¿Qué consejos daría a todos los jóvenes futbolistas en ciernes que quieren jugar al más alto nivel y tener una trayectoria como la suya?
A mi modo de ver, un jugador joven debe mostrar humildad y modestia. Cualidades ambas importantes para poder abrirse camino y desmarcarse del resto. La noción de respeto es esencial.

Usted fue, con 42 años y un mes, el jugador de campo y el artillero más veterano de la historia de la Copa Mundial de la FIFA™, dos récords que aún perduran. ¿Qué representan estas distinciones 15 años después de haber colgado las botas?
Es un honor. Pero no les concedo demasiada importancia. No obstante, sí que guardo un bonito recuerdo. Pero como siempre se dice, los récords están para ser superados. ¿Y por qué no por un nuevo jugador camerunés?