El fútbol, fuente de esperanza en la afligida Siria
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El fútbol sigue demostrando su valía como fuente de unidad y solidaridad en tiempos de crisis. La victoria de Irak en 2007 en la Copa Asiática de la AFC ofrece un ejemplo más de su poder. Pese a las diferencias y problemas políticos que acosaban el país, la población iraquí brindó sin reservas a su equipo durante aquella trayectoria hacia la gran final. Ahora le toca a la selección nacional de Siria conseguir el respaldo total de su gente, a pesar del conflicto que actualmente sacude este país de Asia occidental.

El conflicto ha dejado profundas secuelas en el fútbol sirio. Hace dos años, la FIFA interrumpió todas las iniciativas de entrenamiento y formación en el país, y el Programa de Asistencia Financiera (FAP) de la organización no ha desembolsado fondos de ayuda en 2012 ni en 2013. Además, los problemas de seguridad han impedido la instalación de un terreno de juego artificial en Damasco (Proyecto Goal 3). Antes del conflicto, la Asociación de Siria se mostraba muy activa en lo que respecta a beneficiarse de los programas de desarrollo de la FIFA. Hasta entonces tenía cuatro Proyectos Goal, diversas actividades técnicas organizadas en distintas áreas y participaba en el programa Performance. No obstante, toda aquella iniciativa debió suspenderse debido al desafortunado conflicto.

Pese a todo, hace dos años, el combinado nacional consiguió sobreponerse a las dificultades para triunfar por primera vez en el Campeonato de la Federación de Fútbol de Asia Occidental, y esta semana ha comenzado su campaña de clasificación para la Copa Asiática de la AFC Australia 2015 con un partido contra Omán, rival en el Grupo A. FIFA.com ha entrevistado al seleccionador Hosam Al Sayed, con quien ha conversado sobre el triunfo de Siria en la competición regional y sobre la labor que desempeña el fútbol para conseguir la unión de un pueblo dividido por los acontecimientos recientes.

“El fútbol reparte siempre felicidad y alegría”, declaró el exinternacional sirio. “Ejerce una influencia muy positiva en la gente y dibuja sonrisas en los rostros de los aficionados. Ganar el trofeo de Asia occidental tuvo consecuencias muy positivas, incluso para nosotros. Confío en contribuir a levantar los ánimos del pueblo sirio con un buen rendimiento en los clasificatorios de la Copa Asiática”.

Si bien Al Sayed y sus hombres se adjudicaron varias victorias cruciales y ofrecieron una actuación encomiable durante la reciente derrota por 1-0 a manos de Omán en Muscat, la situación en la nación ha hecho mella en sus preparativos. Aunque prácticamente no han disputado partidos de fogueo de camino a los clasificatorios, Al Sayed se muestra optimista y augura cambios para dentro de muy poco tiempo.

“Nos ha costado concertar encuentros de preparación porque los demás equipos siguen trabajando con la programación ya establecida”, admitió. “Pero pronto solucionaremos este problema. Esperamos jugar varios partidos en las jornadas dedicadas a los amistosos internacionales, para habituarnos a la presión de la competición”.

La liga siria, suspendida durante bastante tiempo, y pospuesto repetidamente el comienzo de la presente temporada, se reanudó por fin el martes 12 de febrero con varios partidos disputados en la capital, Damasco. En esta campaña, el campeonato está formado por dos grupos de nueve equipos, y los encuentros se celebrarán a puerta cerrada.

Para el técnico, de 41 años, la recuperación de la competición nacional tiene una importancia fundamental: “La liga proporciona a los jugadores la posibilidad de formarse y crecer. Necesitan partidos para mejorar la calidad y mantener el tono físico, lo cual repercute en la selección nacional, pues ayuda a rendir al máximo y con regularidad”.

Fútbol y sociedad
Es bien sabido que una inestabilidad social de tal calibre suele dejar muchas víctimas y graves consecuencias para la cohesión social. El fútbol ha demostrado que puede ayudar a sanar las heridas, como explica el motivador capitán y guardameta del combinado de Siria, Mosab Balhous.

“El fútbol puede ayudar hasta cierto punto a levantar la moral de la gente y a restablecer la cohesión social”, explicó a FIFA.com. “Y muy especialmente entre los miembros de la propia selección. A pesar de la situación, nos hemos sacudido los sufrimientos personales y hemos registrado resultados excelentes, que nos han dado muchos ánimos a los jugadores y han repartido alegría entre todos los sirios”.

Balhous, de 29 años, reconoció que la falta de partidos nacionales ha afectado al equipo, y que la situación es especialmente grave en el caso de aquellos jugadores cuya única fuente de ingresos es el fútbol. “La interrupción del juego en Siria ha incidido muy negativamente en la situación de los jugadores y de los clubes”, señaló el portero, cuatro veces campeón de liga. “Sobre todo por la ausencia de ayudas financieras. Anteriormente, los clubes confiaban en sus inversores y, posteriormente, en los ingresos que generaban los aficionados. Ahora que los seguidores ya no están, los clubes están sufriendo mucho”.

Sin embargo, Balhous está convencido de que la selección nacional no acusará estos problemas: “Muchos de nuestros muchachos juegan en el extranjero, una circunstancia muy positiva para nosotros. Hemos asistido a concentraciones de entrenamiento en Egipto y Jordania, que nos han servido para unirnos y ayudarnos mutuamente en esta crisis”.

El capitán de Siria terminó la entrevista lleno de confianza y resolución, y deseando fervientemente que la estabilidad regrese a su patria. Hasta que esto ocurra, ha cifrado su fe en el fútbol y espera que el deporte rey siga desempeñando una labor poderosa y positiva en pos de la unidad de su pueblo. Del lado de la FIFA, un pedido proveniente del Vicepresidente y miembro del Comité Ejecutivo H.R.H. Prince Ali Bin Al Hussein para asistir con equipamiento de fútbol a los niños sirios que se encuentran refugiados en los campos de Jordania será discutido el próximo mes de marzo en la reunión de la Comisión de Finanzas.