Eckert: "La FIFA ha dado un paso muy importante"
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El Comité Ejecutivo de la FIFA nombró hace unos días al juez alemán Hans-Joachim Eckert Presidente de la Cámara Judicial de la Comisión de Ética. FIFA.com dialogó con el jurista en Zúrich sobre su nuevo cometido.

Señor Eckert, usted ha sido nombrado Presidente de la Cámara Judicial de la Comisión de Ética de la FIFA. ¿Qué le movió a aceptar ese cargo?
Llevo trabajando cerca de 30 años en el campo de la criminalidad económica, primero como fiscal y ahora como juez en diversos ámbitos, y me tomo este nuevo cargo como un desafío, acaso mi último. Es algo totalmente nuevo para mí, pero he seguido las noticias en los medios de comunicación acerca del escándalo de las apuestas y del amaño de partidos en la Serie A italiana, y he comprobado que el mecanismo de la corrupción es siempre el mismo.

Explíquenos, si es tan amable, cuál será exactamente su función.
La función de la Cámara Judicial será juzgar lo que le presente la Cámara de Instrucción. La instrucción corre a cargo de Michael García. Él tiene el cometido de preparar el procedimiento, presentármelo y hacerme las propuestas pertinentes. Entonces yo determino si lo que él me ha presentado puede servir como evidencia de actos punibles, según éstos aparecen contemplados en el Reglamento de Ética.

¿Cuál será el mayor desafío en su nuevo papel?
El mayor desafío será sin duda la gestión del tiempo, porque yo sigo teniendo un trabajo a jornada completa en Múnich, que seguiré ejerciendo. Pero creo que encontraré la manera de sacar el tiempo necesario para cumplir con esta nueva responsabilidad. Además ya me he dado cuenta de que la labor previa que se lleva a cabo aquí es excelente. Mi trabajo como juez independiente es establecer si las pruebas son suficientes, y si se pueden sustanciar otros procedimientos sancionadores para una instancia superior. Para ello tendré que familiarizarme con las sanciones impuestas hasta la fecha, con el fin de poder juzgar casos similares. Eso es algo completamente nuevo en la FIFA, porque hasta ahora las cosas no se hacían de esa forma aquí. Hay algo que me gustaría dejar claro: no aceptaré presiones ni influencias de ningún tipo. No las necesito.

La Comisión de Ética se dividirá ahora en dos cámaras, y usted dirigirá la Cámara Judicial. ¿Podría usted aclararnos un poco más el funcionamiento de esa cámara?
Hay varias maneras de proceder. O bien la FIFA determina por sus propios medios que hay algo que no está funcionando como debiera, o bien nos enteramos del asunto por fuentes externas, ya sean testigos o medios de comunicación. Michael García examinará entonces la evidencia y tratará de verificarla. Si determina que no hay fundamentos para proseguir el caso, él puede cerrarlo por su propia cuenta, a veces después de consultarlo conmigo. Pero si establece que el asunto es tan grave como para tomar medidas al respecto, así se lo notificaremos a las partes afectadas, que acto seguido darán su versión de los hechos. Será entonces cuando nosotros procederemos a juzgar el caso o a emitir directamente el veredicto.

¿En qué medida tendrá eso un efecto positivo sobre la transparencia en el funcionamiento de la Comisión de Ética?
El paso que ha dado la FIFA en este sentido es muy importante, porque promoverá la transparencia en otros ámbitos, no sólo en el de la FIFA. Yo he intervenido en algunos casos comerciales importantes, de hecho en eso consiste mi actual trabajo. Una de las críticas más frecuentes en tales procedimientos es la falta de transparencia de las empresas en el manejo del dinero. Aquí ocurre lo mismo. Si ahora dejamos constancia de que controlamos el uso de los recursos por parte de la FIFA y que también penalizamos las infracciones, podremos demostrar ante la opinión pública que todo se hace como es debido y que el dispositivo funciona.

¿Cuánto tiempo dedicará a su labor?
El marco temporal de mi ministerio ha sido rigurosamente predefinido. Está establecido cuánto tiempo debo dedicar a este trabajo secundario. Paralelamente también está regulado que yo sólo puedo ganar una determinada suma porcentual aparte de mi salario anual. Incluso si la FIFA me quisiera pagar más, yo no podría aceptarlo sin incurrir en delito.

¿Cuándo empezarán a tramitarse los primeros casos?
Eso todavía no lo puedo asegurar. Aún hay que regular ciertos aspectos del Reglamento de Ética, como por ejemplo el modo en que vamos a certificar la transparencia en los ámbitos del sector privado o la justicia, de manera que no se nos pueda acusar de chapucería. Son formalidades que ya hemos discutido. Pero está claro que vamos a necesitar cierto tiempo para ultimarlas, lógicamente.

¿Es usted aficionado al fútbol o lo practica?
Me interesa pero no soy aficionado. Por ejemplo, nunca he estado en el estadio Allianz Arena de Múnich, aunque sí estuve en el viejo Estadio Olímpico. Fui allí en compañía de unos fiscales italianos que querían ver partidos del Inter de Milán o el Juventus de Turín. He observado con interés cómo el fútbol se ha ido metamorfoseando a lo largo de los años: de un acontecimiento puramente deportivo se ha transformado en un gran negocio. Muchos clubes profesionales marcaron la pauta. Es interesante ver los beneficios que se obtienen y cómo luego se pueden utilizar para promover el fútbol juvenil. La red social que se genera en torno a esos grandes clubes es importante. Para mí ésa es otra razón para implicarme en este tema. La FIFA debe lanzar el desafío de la transparencia. Y si yo puedo ayudar con la experiencia que he acumulado a lo largo de muchos años de trabajo, ¿por qué no voy a hacerlo?