Mutschke: "Necesitamos ayuda contra el amaño de partidos"
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El Director de Seguridad de la FIFA, Ralf Mutschke, ha reaccionado a la investigación que lleva a cabo Europol acerca del amaño de partidos recalcando que el fútbol no puede solucionar en solitario este problema mundial.

“Detrás de la noticia que ha comunicado hoy Europol hay una larga investigación”, ha señalado Mutschke. “Yo ya he dejado muy claro que el amaño y la manipulación de partidos es un problema global, que no va a desaparecer mañana. La FIFA y la comunidad futbolística se han comprometido a hacer frente a este problema, pero no lo lograremos solos”.

“Hay que reforzar la cooperación entre los organismos encargados de la aplicación de la ley y las organizaciones deportivas. Se necesita contar con el apoyo de las fuerzas del orden, investigaciones judiciales y, en última instancia, sanciones más estrictas, ya que actualmente quienes incurren en estas prácticas corren un riesgo muy bajo, y sus ganancias potenciales son altas”.

Europol ha anunciado este lunes 4 de febrero en La Haya los resultados de la mayor investigación de la historia de amaño de partidos en Europa, en la que se sospecha que están implicados 425 árbitros, directivos, jugadores y delincuentes.

Los investigadores creen que una organización delictiva situada en Asia ha sido responsable del amaño de 380 o más partidos en el Viejo Continente. Entre ellos figuran varios encuentros de clasificación de la Copa Mundial de la FIFA y del Campeonato Europeo de la UEFA, además de varios choques importantes de ligas europeas. En conjunto, Europol afirma que el amaño se ha producido en 15 países. Por el momento hay 50 personas detenidas.

Rob Wainwright, Director de Europol, la agencia de la Unión Europea responsable del intercambio y análisis de información sobre actividades delictivas, ha declarado: “Esto es obra de una presunta organización delictiva situada en Asia, y que operaba con redes criminales de Europa”.

“Para nosotros resulta evidente que esta es la mayor investigación de presunto amaño de partidos en Europa de la historia. Ha producido grandes resultados, que en nuestra opinión han destapado un gran problema para la integridad del fútbol en Europa. Hemos descubierto una amplia red criminal”.

Respaldo presidencial
Tras sacarse a la luz esta extensa red criminal, Mutschke confía en que los gobiernos se solidaricen con la familia del fútbol, y solicita la imposición de penas de prisión más duras.

“En el fútbol, una asociación nacional puede sancionar a un integrante de la familia del fútbol si se le halla culpable de infringir el marco legal futbolístico”, ha añadido. “El Código Disciplinario de la FIFA contempla la posibilidad de ampliar esas sanciones, e imponer una inhabilitación de por vida”.

“Pero para la gente de fuera del fútbol, actualmente las penas de cárcel que se aplican son demasiado benévolas, y apenas disuaden a nadie de implicarse en el amaño de partidos”.

“La FIFA solicita que los organismos encargados de la aplicación de la ley sigan implicándose, y continúen ayudando a la FIFA en la lucha global contra la manipulación de partidos y la delincuencia organizada, aunque las investigaciones se consideren complejas”.

El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, coincidió con las apreciaciones de Mutschke en entrevistas recientes: “Estamos colaborando con las autoridades políticas y también con la INTERPOL. Lo que se necesita es solidaridad en el seno de la comunidad futbolística”.

“Esto implica que los jugadores, entrenadores y árbitros, cuando esas personas se les acerquen, informen inmediatamente de ello, que denuncien estas prácticas. Solo entonces podremos intervenir realmente”.

“Fuera de la familia del fútbol, también es hora de que los gobiernos se tomen en serio la amenaza del amaño de partidos, e introduzcan las sanciones adecuadas, que sirvan como elemento disuasorio, ya que si bien un jugador podría estar dispuesto a arriesgarse a una suspensión por perder deliberadamente un partido, es muy poco probable que vaya a correr el riesgo de acabar en prisión”.

“Debemos presionar a los gobiernos para que implanten leyes de este tipo, tanto en el ámbito nacional como a través de las fronteras siempre que sea posible, lo que requiere que los países adopten una postura común sobre este problema”.