Bratseth y Fjørtoft, en misión de paz
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El jueves 10 de octubre de 2012, la sede de la FIFA en Zúrich tuvo el placer de recibir una visita del norte de Europa. Yngve Hallen, Presidente de la Asociación Noruega de Fútbol (NFF), encabezó una delegación compuesta por miembros del Comité Olímpico Nacional, del Ministerio de Economía y del Centro Nobel de la Paz, que se entrevistó con el Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter. El principal motivo de la visita era la iniciativa "Apretón de manos por la paz", en la que habían acordado colaborar durante el reciente Congreso de la FIFA en Budapest.

Entre la comitiva noruega estaban también dos ex futbolistas internacionales, que representaron a su país en la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994, Rune Bratseth y Jan Åge Fjørtoft, que actualmente desempeñan diversas funciones para la NFF. Ambos tuvieron la amabilidad de conversar unos instantes con FIFA.com sobre sus proyectos y sobre la coyuntura actual del fútbol noruego.

Señor Bratseth, señor Fjørtoft, ¿qué les ha traído a Zúrich?
Fjørtoft:
En el Congreso de la FIFA en Budapest resolvimos poner en marcha "Apretón de manos por la paz", una colaboración entre la FIFA y el Centro Nobel de la Paz de Oslo. Tenemos el convencimiento de que el fútbol tiene la capacidad de cambiar el mundo. Nuestro nuevo Secretario General nos ha incluido en su equipo porque quiere incorporar a antiguos futbolistas en el proyecto. Rune es responsable de la Comisión de Ética y yo me ocupo del Departamento de Asuntos Exteriores. Hoy hemos querido presentar a la FIFA nuestro equipo de gobierno.
Bratseth: Estoy en la NFF desde marzo y espero poder contribuir mi parte a esta causa.

Señor Fjørtoft, usted colabora estrechamente con el Centro Nobel de la Paz. ¿Cómo surgió esta iniciativa conjunta?
Fjørtoft:
El Centro Nobel de la Paz es una marca noruega conocida en todo el mundo, al igual que la FIFA con sus 209 asociaciones miembro. De esa base partió la idea de un "Apretón de manos por la paz". Después de un partido de fútbol, los jugadores se estrechan la mano. ¿Por qué no adoptar ese gesto como un símbolo? Nuestro Presidente propugnó esa idea junto con el Presidente de la FIFA en el Congreso. Queremos ponerla en práctica por todas partes junto con la FIFA. En el deporte, el color de la piel o la religión no juegan ningún papel. La paz: ésa debe ser la misión del fútbol.

Como ex futbolistas internacionales de su país seguro que siguen de cerca los acontecimientos del fútbol noruego. El viernes su selección disputará en Berna un clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™ contra Suiza. ¿Qué clase de partido esperan?
Fjørtoft:
Será importante puntuar contra Suiza. Pero también es esencial que ofrezcamos una buena imagen. Nuestras selecciones nacionales son embajadoras de Noruega. Contra Islandia, los medios de comunicación nos metieron mucho miedo y, como no podía ser de otra manera, perdimos. Luego pudimos ganar contra Eslovenia. Sabemos que Suiza está ganando altura.

Bratseth: Las expectativas en Noruega no son muy altas. Cuando juegas fuera de casa contra un adversario fuerte no puedes predecir lo que pasará; pero sólo lo puedes ganar si te preparas bien tácticamente. En los últimos tiempos me he abonado al escepticismo, pero si el seleccionador es capaz de organizar bien a los jugadores, tenemos buenas posibilidades de por lo menos arrancar un empate. El partido contra Suiza es trascendental. Si realizamos una buena actuación, podríamos inclinar la balanza a nuestro favor.

Ustedes dos se embarcaron con la selección de Noruega rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 1994 en los Estados Unidos. ¿Qué recuerdos guardan de aquel torneo?
Bratseth: Recuerdos maravillosos en lo que se refiere a la competición previa. Caímos en un grupo atroz, con Inglaterra, Países Bajos, Turquía y Polonia. Antes de empezar, ya dábamos por perdida la clasificación. Y sin embargo quedamos primeros de grupo, e incluso con el mayor número de goles a favor. ¡Fue toda una aventura! Luego, en el Mundial, nos faltó experiencia a ese nivel; de no ser por eso habríamos podido llegar más lejos.
Fjørtoft: Para nosotros aquel Mundial fue una aventura que nos unió para siempre.

Noruega no se clasifica para una Copa Mundial desde el año 1998. ¿Qué probabilidades creen que tienen esta vez de acceder al certamen?
Fjørtoft:
Nuestro grupo es desde luego asequible. Una aspiración realista en nuestro caso sería alcanzar al segunda plaza de nuestra sección, y luego tal vez dar el golpe en la repesca. Para un país como Noruega, clasificarse para un campeonato del mundo o de Europa es siempre algo excepcional.
Bratseth: Estamos tratando de configurar una nueva generación. Nuestra selección sub-21 va por buen camino; cuenta con jugadores de calidad y confianza en sí mismos. Ojalá que siga avanzando tan positivamente.