Borislav Mihailov: "Quiero sanear el fútbol búlgaro"
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Borislav Mihailov, Presidente de la Asociación Búlgara de Fútbol, estuvo en Zúrich este lunes 20 de octubre para conversar con el Presidente Blatter acerca del estado del fútbol búlgaro y de las próximas etapas. El otrora guardameta y capitán de la selección de su país que protagonizó aquella famosa epopeya en la Copa Mundial de la FIFA 1994, respondió a continuación a las preguntas de FIFA.com.

Señor Mihailov, explíquenos, si es tan amable, qué ha venido a hacer a Zúrich.
He venido a ver al Presidente Blatter. En el fútbol búlgaro hay algunos problemas que me gustaría solucionar. Las elecciones de la asociación están previstas para octubre de 2009, y a mí me gustaría adelantarlas a primeros de año. Hemos detectado casos de corrupción, de apuestas ilegales, y yo quiero resolver estas cuestiones para sanear el fútbol nacional.

Bulgaria conoció su cima en 1994, al acceder a la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA en Estados Unidos. Sin embargo, no ha podido repetir esas campañas exitosaso. ¿Cómo se explica eso?
Nuestro fútbol no está tan mal. Nuestra selección sub-19 se ha clasificado para la Eurocopa de la UEFA de la categoría, lo que no ocurría desde hace mucho tiempo. La selección absoluta es decimoquinta en la lista de clasificación mundial de la FIFA, y eso es muy satisfactorio. Pero aun así, es verdad que seguimos estando un poco rezagados. Terminar como mejor tercero en un grupo de clasificación no sirve de nada.

¿Qué le falta a la selección actual para despuntar como la de 1994?
Me resulta imposible comparar la generación de 1994 y la actual. Las dos épocas son diferentes. Pero le puedo decir lo que le falta al fútbol búlgaro en los tiempos que corren. Es bueno que nuestros jugadores jóvenes puedan expatriarse. Así maduran más rápido. Pero, por otro lado, nuestros clubes carecen de los medios y las infraestructuras necesarios para rivalizar en Europa. La formación de los jugadores no se completa cabalmente. Sólo cuatro o cinco clubes se salvan de este defecto. Como resultado, los clubes compran jugadores extranjeros de escaso rendimiento y de escaso coste, y nuestros jóvenes no tienen la oportunidad de formarse en el país.

Usted es uno de los héroes de 1994. ¿Eso le sirve de algo ahora que es presidente?
En la asociación están también Yordan Letchkov, Ilian Kiriakov y Emil Kostadinov, todos ellos antiguos miembros de la quinta de 1994. Eso es bueno, porque somos una asociación de "fútbol" y no de otro deporte (ríe). Hablando en serio, en la asociación también hay otras personas que no han sido futbolistas, y eso favorece el equilibrio.

Dimitar Berbatov relumbra en los campos de fútbol. ¿Es importante poder contar con semejante estrella?
Berbatov ya casi ha alcanzado el grado de popularidad que tenía Hristo Stoichkov, tanto en Bulgaria como en el extranjero. Es una formidable locomotora de nuestro fútbol. Nos propulsa hacia lo alto. Pero además es un ejemplo fantástico para todo el pueblo búlgaro.

¿Cuál es su objetivo principal?
Todas las asociaciones deben tener su centro técnico nacional. Estoy a punto de zanjar la puesta en marcha de ese proyecto con ayuda de la FIFA y de la UEFA. No nos falta más que el terreno. Ése es mi objetivo prioritario.