El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, ha concedido una entrevista a FIFA.com, en la que ha abordado diversos temas, entre ellos los momentos más destacados del año 2012, Lionel Messi, el descenso de categoría como castigo a un equipo por el racismo de su afición, la tecnología en la línea de meta, el amaño de partidos, su amor por el fútbol, el año 2013 y la importancia de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA y de la Copa FIFA Confederaciones.

La Gala del Balón de Oro de la FIFA ha marcado el principio del año 2013. ¿Qué opinión le merecen los ganadores?
Hoy por hoy, Lionel Messi es el mejor futbolista del mundo, y por lo tanto nos sentimos muy orgullosos de que quienes participaron en las votaciones le concedieran el premio de forma tan contundente. Sin embargo, como invitamos a la gala a los tres candidatos finales, lo mejor sería entregar tres medallas, de manera que los otros dos no se vayan con las manos vacías. Tendremos que pensar en ello para las siguientes ediciones.

El año 2013 comenzó también con el deplorable incidente que se produjo en un partido del AC Milan. El racismo no es nuevo en nuestra sociedad ni en el fútbol y tampoco parece fácil de erradicar. ¿Qué soluciones baraja usted?
En el caso de este fenómeno, el fútbol se ha convertido en víctima de la sociedad. La discriminación y el racismo se hallan en todos los aspectos de nuestra sociedad. A la gente del fútbol no nos pueden responsabilizar de lo que ocurre en la sociedad. No obstante, en ningún sitio, los problemas que uno tenga en la vida privada, en los negocios o en la política se resuelven evadiendo responsabilidades. Estoy de acuerdo con la postura de Boateng y la respaldo, como ya he dicho anteriormente, pues lanzó al mundo una advertencia categórica. Ahora nos toca a nosotros dar los pasos adecuados. Considero que deberíamos enviar a nuestras asociaciones nacionales y confederaciones, en concreto a sus comisiones de disciplina, la orden de que sean expeditivas. No basta con poner multas. Una de las posibles sanciones sería jugar un partido a puerta cerrada, sin público, pero la mejor de todas consistiría en quitar puntos y relegar al equipo, porque en última instancia el club es el responsable de sus espectadores.

2012 fue un año futbolísticamente muy fecundo, pero ¿qué momentos destacaría personalmente?
Para mí, sin dudas, lo más destacado de 2012 ha sido el fútbol femenino. Tuvimos dos competiciones en el calendario de la FIFA, la sub-20 y la sub-17. La competición sub-17 se disputó por primera vez en un país musulmán, Azerbaiyán. Cosechó un éxito rotundo y se saldó con un campeón sorprendente, Francia. La sub-20 se celebró en Japón y la ganó Estados Unidos. En este caso, el triunfo de las estadounidenses no sorprendió a nadie, pues llevan muchos años trabajando con ahínco en el desarrollo del fútbol. Sin embargo, el gran momento del año se produjo con los Juegos Olímpicos de Londres. ¿Quién hubiera predicho, y especialmente debo confesar que yo no, que acudirían tantos espectadores y con tanto entusiasmo a los partidos de fútbol femenino? ¿Quién se hubiera imaginado tanta euforia por el fútbol femenino? Es magnífico, espectacular, encontrarte con que 80.000 personas acuden a Wembley, el templo del fútbol masculino, para presenciar un partido entre mujeres. Por tercera vez consecutiva, las estadounidenses se proclamaron campeonas olímpicas tras derrotar a Japón, después de haber perdido ante el mismo rival en la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2011. Pero también disfrutamos del Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, en cuya final vivimos una auténtica campanada con el triunfo de México sobre Brasil. Además, tuvimos otra gran competición, la Copa Mundial de Futsal, en Tailandia, donde se reeditó la final que suele ser habitual en los últimos años: España contra Brasil. Volvieron a ganar los brasileños, gracias un gol en los últimos segundos de la prórroga. Luego aplaudimos a un ganador sorprendente, aunque buenísimo, en la Copa Mundial de Clubes: el Corinthians, un grande de São Paulo. La hinchada del Corinthians ha demostrado al mundo que es mucho más que un grupo de aficionados. Cuando el Corinthians ganó el partido contra el Chelsea, el campeón europeo, recuperó el título para América y suscitó una ola de entusiasmo que recorrió todo el continente de norte a sur y de sur a norte.

La tecnología en la línea de meta se empleó por primera vez en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Aunque no se produjo ningún caso concreto a raíz de su intervención, ¿considera que se trata de un paso importante para el arbitraje?
Los árbitros han comentado que supone una gran ayuda para ellos. Se trata de la solución para decidir si el balón ha entrado o no. Por las cámaras de televisión no se aprecia, porque la pelota lleva una gran velocidad, y el ojo humano tampoco puede detectarlo. Ahora que tenemos un sistema, debemos usarlo. Tomé esta decisión en el mismo instante en el que, en la Copa Mundial de la FIFA 2010, [Frank] Lampard marcó un gol y todo el mundo lo vio por televisión, pero los árbitros no pudieron. Por eso dije que, cuando dispusiéramos de los sistemas adecuados, tendríamos que usarlos en la próxima Copa Mundial de la FIFA. Si no los utilizamos y nos encontramos de nuevo con una situación parecida, haremos un ridículo espantoso. Ahora que tenemos estos sistemas, los hemos empleado en la Copa Mundial de Clubes, y utilizaremos uno en la Copa Confederaciones. Se trata de un paso adelante. Denle tiempo al tiempo y verán que las grandes ligas también los utilizarán, pues ayudan enormemente a los árbitros y además, en mi opinión, sirven para discernir mucho mejor si se ha marcado un gol o no.

El amaño de partidos es otro gran problema actualmente. ¿Lo considera uno de los enemigos del fútbol?
Es uno de los demonios del fútbol. En nuestro deporte, si la gente sabe que se puede amañar un partido, nunca más se creerá los resultados. Estamos colaborando con las autoridades políticas y también con la INTERPOL. Lo que se necesita es solidaridad en el seno de la comunidad futbolística. Esto implica que los jugadores, entrenadores y árbitros, cuando esas personas se les acerquen, informen inmediatamente de ello, que denuncien estas prácticas. Sólo entonces podremos intervenir realmente. El mejor entrenador del mundo, Vicente del Bosque, se refirió a ello al recibir el premio al Entrenador Mundial de la FIFA del Fútbol Masculino: ética y solidaridad en el fútbol.

La FIFA ya ha puesto en marcha una serie de reformas. ¿Está satisfecho con la implementación?
Sí, por supuesto. Hemos terminado dos tercios de las medidas planeadas. Ahora tenemos una Comisión de Ética independiente con dos cámaras. Tenemos una comisión independiente de Auditoría y Conformidad, y ya hemos adoptado algunas decisiones concernientes a los estatutos. Ahora, el Congreso designará el país anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA a partir de una lista de candidatos que le proporcionará el Comité Ejecutivo de la FIFA. Nos encontramos en la última ronda y llegaremos a la final cuando propongamos al Congreso de 2013 diversas modificaciones en los estatutos. Se referirán a artículos sobre la duración de los mandatos, límites de edad y otros similares. Actualmente estamos efectuando consultas a las asociaciones nacionales a través de las confederaciones. En la reunión del Comité Ejecutivo de marzo, tendremos los resultados y veremos qué debemos modificar. Pero sinceramente, tal y como están ahora, nuestros estatutos se corresponden prácticamente con la realidad del fútbol. Lo especialmente necesario para nosotros era contar con una Comisión de Ética y con una Comisión de Auditoría y Conformidad. No obstante, este paso sólo dará frutos si se instauran también en todas las asociaciones nacionales y confederaciones. En solitario, la FIFA no puede ser el tribunal de la totalidad de los 300 millones de personas que forman parte del fútbol. Además, damos las gracias a la Comisión Independiente de Gobernabilidad con el profesor [Mark] Pieth, quien nos ha proporcionado consejos, ideas y estímulos para examinarnos bien. Estoy convencido de que, en Mauricio, concluiremos nuestro programa de reformas. Se trata de un gran cambio. Si observa el Comité Ejecutivo de la FIFA, notará muchos cambios desde cuando empezamos a dar los primeros pasos en 2011 hasta el próximo mayo.

Han pasado 38 años desde que usted entró en la FIFA. Durante este tiempo, la nave ha surcado aguas mansas pero también alguna que otra tempestad. Pese a todo, usted conserva intacto su entusiasmo. ¿Qué lo mantiene tan motivado?
Entré en la FIFA en febrero de 1975. Salté al barco porque se me ofrecía la oportunidad de trabajar en el fútbol, que siempre había sido mi pasión. Yo también fui futbolista y todavía doy toques al balón de vez en cuando. Cuando empecé a trabajar para la FIFA comprendí al instante que el fútbol era mucho más que un deporte, y me di cuenta de eso concretamente en África. Pero, de hecho, se puede ver en el mundo entero. Es mi vida entera, y sigo convencido de que avanzamos por el camino correcto, porque el fútbol desempeñará una labor social y cultural en nuestra sociedad a través de la disciplina, el respeto, y la deportividad y el juego limpio. Si podemos inculcar disciplina, el respeto, deportividad y juego limpio a nuestras familias, escuelas, la política, la economía, a todos los aspectos de nuestra sociedad, habremos conseguido algo. No será fácil, porque cuando tu familia consta de 300 millones de personas, no puedes persuadir a todas ellas de que sigan por el camino correcto, pero nunca cejaremos en el intento. Otra cosa de la que también tenemos que ocuparnos ahora y en el futuro es la salud. No sirve de nada desarrollar el fútbol y tener más jugadores, entrenadores y árbitros si no te ocupas de la salud de los participantes.

La Copa FIFA Confederaciones, considerada un ensayo general de la Copa Mundial de la FIFA™, se celebrará en 2013. ¿Alberga grandes expectativas para la competición, futbolística y organizativamente hablando?
Se tratará de una especie de ensayo general por lo que atañe al Comité Organizador Local y especialmente a la logística. No hay duda de que los estadios estarán a punto, pero queremos ver cómo se llena y se vacía un estadio, cómo se transporta a la gente y todos esos aspectos logísticos. Sin embargo, decir que la competición es un ensayo general no le hace justicia: en realidad es una reunión de campeones. ¡Fíjese en los equipos clasificados; son extraordinarios!

En 2013 se celebrará también la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Turquía. ¿Por qué siente usted tanto apego por este campeonato?
La Copa Mundial Sub-20 fue la primera competición que introdujimos en nuestro programa cuando empezados con João Havelange, el Presidente de la FIFA en aquella época, quien tenía el convencimiento de que el fútbol debía ser universal, para lo cual se requería un programa de desarrollo. Pero, si deseas desarrollar el fútbol, debes contar con mucho más que Juegos Olímpicos y Copas Mundiales de la FIFA. La competición sub-19 empezó en 1977 con una primera edición disputada en Túnez. Después, la segunda, ya bastante grande, se celebró en Tokio, cuya final dejó al mundo el legado de los comienzos de Maradona. Argentina marcó tres goles en los últimos diez minutos, después de haber ido perdiendo todo el partido a manos de la URSS. A partir de aquel momento, la competición sub-20 se convirtió en el escaparate mundial de los futuros astros del fútbol. En cuanto a su importancia para la FIFA, estamos hablando sin duda alguna de la segunda competición más importante después de la Copa Mundial de la FIFA.