Mediante su misión de "construir un futuro mejor", la FIFA aspira a guiar con el ejemplo y a canalizar el poder del fútbol y la influencia de la organización sobre este deporte y sus interesados hacia el objetivo de efectuar impactos positivos sobre la sociedad y el entorno. La estrategia para alcanzar estas metas se divide en cinco ramas fundamentales.

Nuestra gente: Nuestras asociaciones miembro y los miembros de nuestro equipo son nuestros activos más valiosos. Proveer un entorno laboral sano y seguro para toda nuestra gente es una responsabilidad básica, y es fundamental para el éxito de la FIFA.

Nuestro deporte: Millones de personas en todo el mundo juegan al fútbol, y miles de millones disfrutan viendo sus partidos. Asegurar que el fútbol refleje los valores más elevados de la sociedad es esencial para la FIFA. A través de sus reglamentos y medidas dentro y fuera del campo, la FIFA combate las influencias negativas sobre el deporte rey y garantiza el respeto a los valores fundamentales.

Nuestros eventos: En el centro de la aspiración de la FIFA a desarrollar el fútbol y conmover al mundo se hallan los torneos que la FIFA organiza a intervalos regulares por todo el mundo. Naturalmente, estas competiciones son una parte esencial de la estrategia de responsabilidad social corporativa de la FIFA, pues ofrecen plataformas excepcionales para sensibilizar a la opinión pública, llamar la atención sobre determinados temas e implementar proyectos y campañas in situ.

Nuestra sociedad: El fútbol se ha convertido en un instrumento vital para cientos de programas administrados por organizaciones no gubernamentales y comunitarias en todo el mundo. Estos programas están suministrando a niños y jóvenes herramientas útiles que marcan una diferencia en sus vidas. En apoyo de estos esfuerzos, la FIFA suministra recursos y colabora con sus asociaciones miembro, afiliados comerciales, agencias de desarrollo y demás instituciones para aportar más recursos y conocimientos a la base de la sociedad.

Nuestro planeta: La FIFA se toma muy en serio su responsabilidad medioambiental. Cuestiones como el calentamiento global, la conservación del medio ambiente y la administración sostenible son una preocupación constante de la FIFA, no solo en lo que respecta a las Copas Mundiales sino también en relación a la FIFA como organización. Por ese motivo, la FIFA se ha puesto en contacto con sus miembros y allegados y con otras instituciones para encontrar maneras sensatas de abordar los problemas medioambientales y mitigar el impacto negativo sobre el medio ambiente asociado a sus actividades.