Asamoah: "Contra el racismo, toda ayuda es poca"
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El palmarés de Gerald Asamoah incluye un subcampeonato del mundo en 2002, dos Copas de Alemania, casi 300 partidos en la Bundesliga y 43 compromisos internacionales. A todo ello cabe añadir también su participación en el fabuloso verano que protagonizó la Mannschaft en la Copa Mundial de la FIFA 2006, en la que la anfitriona quedó en tercera posición.

A simple vista, podría decirse que la carrera futbolística de Asa, de 32 años, ha sido plena y prácticamente perfecta. Sin embargo, en los últimos 15 años, el ariete también ha vivido experiencias menos positivas. Y no solo por razones deportivas. Si bien es cierto que el balompié reporta un gran número de vivencias gratificantes, cabe recordar que no está exento de influencias negativas. De todas ellas, el racismo y la discriminación son, sin duda, las más desagradables.

"Toda ayuda es poca"
Asamoah, africano de tez negra nacido en Mampong, Ghana, ha sufrido algún que otro mal trago de este tipo desde que llegara a Alemania hace ya más de 20 años. Comenzó su carrera en el Hanóver 96 y, unos años más tarde, se convirtió en el ídolo de la afición del Schalke 04, donde convenció a todos gracias a su formidable rendimiento. En el año 2001 firmó un hecho histórico: poco después de su nacionalización como primer africano alemán, se enfundó la elástica de la tricampeona mundial. Así explicó entonces Asamoah su decisión de jugar para la Mannschaft: "Ojalá sirva para remover conciencias y para que algunos comprendan que un negro también puede hacer cosas buenas para Alemania".

El delantero, que profesa la religión cristiana, considera positivo que la FIFA lleve años librando su particular batalla contra el racismo y la discriminación: "Toda ayuda es poca. Evidentemente, es maravilloso ver la gran cantidad de iniciativas que se están poniendo en marcha, pero siempre podemos hacer más". En cualquier caso, parece que la lucha está dando sus frutos: en comparación con años anteriores, la situación ha mejorado. "Aun así, sigue habiendo gente que no quiere entenderlo y tenemos que actuar frente a ellos. Hay que intentar ganarse a ese sector de la sociedad", puntualiza.

En las situaciones más críticas le ayuda "creer en Dios", como él lo explica en su entrevista exclusiva con FIFA.com. "Cuando recibes noticias de que ha vuelto a producirse un hecho de estas características, uno se pregunta por qué algunas personas se niegan a aceptar que todos somos seres humanos, independientemente de nuestro color de piel o de nuestro origen. Hay que aceptar a cada cual tal y como es. Resulta muy frustrante que se repitan estos comportamientos una y otra vez", se lamenta.

Compromiso social
Ya en 2006, en la Copa Mundial celebrada en el país teutón, Asamoah confiaba en que se impulsaran proyectos para acabar con estos prejuicios. "Muchos extranjeros se desplazaron hasta Alemania y todo transcurrió con normalidad", observa Gerald.

Sin embargo, la lucha continuó y continúa hoy en día con más fuerza si cabe, y Asamoah es plenamente consciente de cuál es su papel dentro de ella. En 2005 respaldó la campaña "Tú eres Alemania", lanzada por los medios de comunicación, y está comprometido con su propia fundación dedicada a niños con enfermedades cardiovasculares, además de con organizaciones internacionales y humanitarias como ora international y World Vision.

El año 2010, que en el mundo del deporte rey podría definirse como "el año de África", parece haber supuesto otro gran paso hacia adelante. No en vano, todo el planeta fútbol estuvo pendiente del "continente negro", ya que junto al Cabo de Buena Esperanza se escenificó la primera Copa Mundial de la FIFA en territorio africano. "Todas las miradas se centraron en África para comprobar si era capaz de organizar un evento de semejante magnitud. Y vimos que funcionó a la perfección", comenta nuestro entrevistado. "Esperemos que África vuelva a albergar otros campeonatos mundiales en el futuro. Había mucha gente que apenas sabía nada sobre nuestro continente, pero gracias a la Copa Mundial se ha podido realizar también un trabajo educativo considerable. No obstante, queremos que este interés siga creciendo".

¿Y ahora qué?
No solo Asamoah tiene depositadas grandes esperanzas en que la Copa Mundial de 2010 haya servido de algo, sino toda la comunidad futbolística, que lucha unida contra el racismo y la discriminación. El objetivo es eliminar los prejuicios que aún perduran en las mentes de algunos. "Esa es nuestra meta de cara al futuro", afirma el goleador de 32 años en su charla con FIFA.com.

En cambio, en el terreno deportivo, el futuro de Asamoah sigue siendo incierto. Esta campaña ha encajado un golpe bastante duro, ya que el St. Pauli, club mítico de la ciudad de Hamburgo, ha descendido a la división de plata germana. "Estoy muy decepcionado. Si nos fijamos en cómo se ha producido el descenso, aún es más frustrante, porque tuvimos la posibilidad de salvar la categoría. Para mí es una experiencia totalmente nueva y voy a tener que aprender a digerirla. Todavía no he tomado una decisión respecto a mi futuro. Ahora es el momento de plantearse las cosas y de ver qué sucede. En cualquier caso, no hay que precipitarse, sino reflexionar con tranquilidad", asevera.

Si tenemos en cuenta la agitada historia de este fornido delantero, no cabe duda de que volverá a encontrar su sitio en el mundo del fútbol.