My Game is Fair Play
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La deportividad forma parte fundamental del fútbol. Representa las consecuencias positivas de jugar según las reglas, usar el sentido común y respetar a los compañeros, árbitros, rivales y aficionados.

Para que el juego limpio y la deportividad queden bien patentes, la FIFA creó un programa que convirtió esta noción genérica en un diseño sencillo y en un código de conducta fácil de comprender, que jugadores y aficionados deben reconocer y respetar por igual. Si bien la deportividad debe deplegarse en el fútbol en todo momento, desde 1997 la FIFA dedica cada año una semana de su calendario internacional a elogiar y promocionar el espíritu del juego limpio. Durante las Jornadas Fair Play de la FIFA, el organismo rector hace un llamamiento a sus asociaciones miembros para que organicen actividades dedicadas a la deportividad, con el objetivo de subrayar su importancia tanto dentro como fuera de los terrenos de juego.

El juego limpio se reconoce y recompensa también en todas y cada una de las competiciones de la FIFA. El Grupo de Estudios Técnicos evalúa y puntúa la conducta de todos los equipos participantes en una competición de la FIFA, tanto dentro como fuera del césped. El Premio Fair Play de la FIFA se concede a continuación al equipo que haya hecho gala de mayor deportividad durante el campeonato.

El Premio Fair Play de la FIFA, que se entrega anualmente en la Gala del Balón de Oro, reconoce casos de deportividad realmente especiales. El galardón suele recaer en individuos o grupos que normalmente no disfrutan de gran relevancia en la prensa ni entre el público.