La FIFA homenajea al pionero Wharton
© Foto-net

Durante los próximos meses y años, los visitantes que acudan a la sede de la FIFA en Zúrich observarán la presencia de una estatua de bronce de un guardameta, y quizás se pregunten de quién se trata. Puede que los más avezados se percaten de que el mismo nombre figura en la sede de la Asociación Inglesa (FA) en el estadio de Wembley, así como en la de la UEFA, en Nyon: rinden homenaje al legado de Arthur Wharton, el primer futbolista profesional negro del mundo.

El Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, recibió el miércoles 6 de junio en la sede de la FIFA a representantes de la Fundación Arthur Wharton, quienes le han hecho entrega de la estatuilla, tallada gracias a una aportación del organismo rector del fútbol mundial. El donativo permitirá asimismo a la Fundación seguir difundiendo la figura de Arthur Wharton y su historia, y concienciar acerca de la necesidad de valorar la cultura y la diversidad, con el fin de alcanzar la igualdad para todos.

“La historia de Arthur es una parte importante de la cultura futbolística mundial, y debe reconocerse más su condición de pionero y precursor”, declaró Viv Anderson, el primer futbolista internacional inglés negro. “Es algo extraordinario que Arthur sea honrado por la FA, la UEFA y ahora la FIFA, supone un justo reconocimiento”.

Wharton nació en Ghana en 1865. Su padre era granadino-escocés, y su madre pertenecía a la familia real ghanesa. En 1882 Arthur se mudó a Inglaterra. Pensaba en educarse para ser misionero, pero pronto se aburriría de la vida académica y religiosa, y dejó los estudios para emprender una carrera deportiva.

Era un atleta de talento, y en 1886 estableció en Stamford Bridge un nuevo récord del mundo de la carrera de 100 yardas (10 segundos). Eso le dio la oportunidad de competir en torneos profesionales de atletismo, y consiguió ganarse la vida con lo que cobraba por participar. Sus habilidades también suscitaron el interés de varios clubes de fútbol profesionales.

Después de causar sensación como guardameta en el Darlington, Wharton firmó su primer contrato semiprofesional, con el Preston North End, en 1886. El momento culminante de su trayectoria en el Preston fueron las semifinales de la FA Cup de 1887, en las que el equipo perdería 3-1 frente al West Bromwich Albion. Dos años más tarde fichó por el Rotherham United, ya como profesional de pleno derecho.

La entidad benéfica, con sede en Darlington, entregó la estatua al Presidente de la FIFA a través de la célebre y galardonada emprendedora ghanesa Dentaa, fundadora de los premios GUBA (Ghana UK Based Achievement, “Éxito de Ghana en el Reino Unido”).

Una figura de referencia
“Me siento muy orgulloso de que la FIFA reciba esta estatua de Arthur Wharton”, afirmó Joseph S. Blatter. “Ocupará un lugar muy especial en la sede de la FIFA, no cabe duda. Lo considero un reconocimiento al trabajo de la FIFA contra la discriminación por todo el globo, a través de muchas actividades distintas. La Fundación Arthur Wharton está realizando un gran esfuerzo para combatir la discriminación, y a mí ese principio me gusta, porque siempre digo que el fútbol sirve para unir a la gente, ese es su objetivo”.

“A lo largo de los años las cosas han cambiado, pero todavía tenemos que seguir avanzando, el fútbol tiene que unir a todo el mundo. Felicito a la Fundación por el formidable trabajo que está haciendo y, en el aspecto personal, estoy encantado de estrechar la mano de su fundador, Shaun Campbell, añadió Blatter.

En respuesta a las palabras del Presidente de la FIFA, Shaun Campbell dijo: “Es un día histórico para nosotros y para el fútbol. Esta estatua es un testimonio del trabajo realizado por la FIFA a favor de la diversidad y contra cualquier tipo de discriminación”.

La Fundación también entregó a la FIFA una placa de madera con un retrato de Wharton y una lista de los clubes en los que jugó, junto con detalles de su propia historia personal. Tal y como explicó Campbell, “narra la historia de su vida”.

“Ver cómo se reconoce, ensalza y celebra la figura de Arthur Wharton en el más alto nivel del fútbol es una noticia maravillosa y conmovedora, que servirá de homenaje duradero a su legado como primer futbolista profesional negro del mundo”, continuó Campbell. “Arthur nos dejó un legado trascendental como pionero, y no debe olvidarse nunca”.

La labor pionera de Wharton también ha sido reconocida por Asamoah Gyan y John Mensah, miembros de la actual generación de las Estrellas Negras. “Me enorgullece saber que Arthur Wharton era ghanés, una auténtica inspiración para mí, esta estatua brillará desde Zúrich hasta Ghana”, señaló Gyan. “Su nombre perdurará para inspirar a otros”.

“Le debo mucho a Arthur Wharton, puesto que nos abrió la puerta a mí y a muchos otros jugadores negros”, apuntó Mensah, actual capitán de la selección ghanesa. “No hay nadie más apropiado para entregar este premio que Dentaa, porque, al igual que Arthur Wharton, ella también ha abierto puertas para muchos integrantes de la comunidad ghanesa”.