Una celebración de las capacidades en África

Cuando 14 países africanos se reunieron en la localidad de Phokeng, próxima a Rustenburgo (Sudáfrica), para competir en el Copa Unity de África de Special Olympics, el fútbol no era lo más importante en la mente de los presentes, aunque estuviera en juego el pase a la Copa Unity de Special Olympics que se celebrará en la ciudad brasileña de Río de Janeiro en 2013. Lo que prevalecía era la noción de unidad y las anécdotas de los participantes sobre la fe en sí mismos que el deporte había infundido en todos ellos.

“La discapacidad no me convierte en una persona de segunda clase”, declaró el namibio Deon Namiseb, quien explicó la emotiva historia de su vida en la ceremonia inaugural. Cuando nació, en 1978, los médicos le diagnosticaron varias discapacidades y lo colocaron literalmente en un rincón para que el mundo se olvidara de él. Una de sus tías se hizo cargo de él y, desde entonces, la vida le sonríe. En calidad de mensajero internacional, el namibio representa a millones de atletas con discapacidades, y espera dar a conocer el poder del deporte al mundo entero.

Esto le ha permitido superar las dificultades del pasado y mirar únicamente hacia el futuro: “Mi presente y mi futuro están llenos de esperanza", comentó Namiseb, quien también es entrenador del Centro Football for Hope de la FIFA en Katatura y se deshace en elogios para Special Olympics. “Es una pasión, una gran pasión. Lloro de felicidad y de tristeza. Esta organización me ha cambiado la vida a través del fútbol".

“No cuenta la discapacidad, sino la capacidad”
En la Copa Unity de Sudáfrica, Namiseb comentó que, cuando los equipos entraban en la ceremonia de inauguración, se alineaban todos juntos. “Podías ver cómo se iban uniendo, y lo hacía posible nuestro amor compartido por el fútbol. Eso nos ha ayudado a unir nuestras culturas, los tambores africanos y los cánticos y danzas. Somos una unidad. Venir aquí a jugar al fútbol nos servirá para aprender a aceptarnos mutuamente, independientemente de nuestras discapacidades”.

Namiseb subrayó la importancia de conocer otras culturas, para saber de dónde venimos y comprender que las personas con discapacidades hacen muchas cosas que el resto no puede. “Todo se basa en la juventud; tiene que empezar por nosotros mismos y crecer con nosotros, para que podamos cambiar la mentalidad de los demás. Lo que cuenta no es la discapacidad, sino la capacidad. Comprender esto nos ayudará a convertirnos en los líderes del mañana, a difundir el mensaje de los Special Olympics y a cambiar nuestras comunidades. Es importarte tratar de la misma manera, con igualdad, a todas las personas, sea cual sea su discapacidad; como hay que tratarlas y como te gustaría que te trataran a ti”.

La competición, que se disputó del 3 al 6 de octubre, enfrentó a equipos de siete jugadores, con pruebas masculinas y femeninas. Los países participantes fueron Sudáfrica, Tanzania, Botsuana, Burkina Faso, Costa de Marfil, Kenia, Malaui, Mauricio, Namibia, Nigeria, Senegal, Suazilandia, Uganda y Zambia. Sudáfrica se clasificó para la final tras imponerse a Kenia en la tanda de penales con la que concluyó su encuentro de semifinales, y Tanzania derrotó a Costa de Marfil en la otra semifinal. En el partido decisivo, los anfitriones vencieron por 3-2 a Tanzania. Los costamarfileños se adjudicaron el tercer puesto tras arrollar a Kenia por 4-0. Por lo tanto, Sudáfrica, Tanzania y Costa de Marfil representarán al continente en Río en 2013.

Un sentimiento duradero
Junto con el fútbol se llevaron a cabo diversas iniciativas para celebrar los Special Olympics y seguir ampliando el legado de su fundadora, Eunice Kennedy Shriver, quien empezó este movimiento en 1968. Desde entonces, la organización ha crecido desde unos cientos atletas hasta más de 3,7 millones, que participan todo el año en entrenamientos deportivos, competiciones y demás programas relacionados en unos 170 países. Special Olympics también participó en el Festival Football for Hope que se organizó en Sudáfrica en 2010.

Uno de los momentos destacados del programa fue la Cumbre de Activación de la Juventud, a la que asistieron personas con y sin discapacidades intelectuales. El tema del acto fue “Revolución de la dignidad”, y se centró en el respeto y el trato igualitario. Los deportistas y sus padres tuvieron la oportunidad de presentar ponencias, compartir sus experiencias y mostrar lo que Special Olympics ha hecho por ellos.

Otro de los grandes momentos de la competición fue el Desafío de los Famosos de Special Olympics, en el que los atletas de Special Olympics se enfrentaron a famosos y leyendas del fútbol como Lucas Radebe, ex capitán de los Bafana Bafana, Desiree Ellis, capitana de la selección nacional femenina de Sudáfrica, y Dikembe Mutombo, leyenda de la NBA.

La Copa Unity de África de Special Olympics 2012 será recordada por haber proporcionado una plataforma a las naciones africanas para debatir y tratar de satisfacer las necesidades de más de 20 millones de africanos con discapacidades intelectuales, en las áreas del deporte, la sanidad, la educación y el liderazgo, a la que vez que creaba oportunidades para cambiarles la vida. Con metas tan valiosas, no es de extrañar que no sólo se hablara de fútbol en el certamen.