Etiopía albergó el seminario de los 20 Centros
© FIFA.com

Ahora que se acerca la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, los recuerdos no son lo único que perdura de la primera edición de la Copa Mundial celebrada en territorio africano, Sudáfrica 2010. La Copa Mundial de la FIFA 2010 ha ejercido una enorme y positiva influencia en las vidas de miles de niños de diferentes países del continente, a través de los Centros Football for Hope.

En noviembre, los delegados de los 20 Centros Football for Hope se reunieron en la capital de Etiopía, Addis Abeba, con motivo del V Seminario de los Centros Football for Hope. “Se trata de la primera vez que los representantes de los 20 centros en su totalidad se reúnen en una mesa redonda para compartir las experiencias cosechadas durante su creación”, declaró Cornelia Genoni, Gestora del Programa de Responsabilidad Social Corporativa de la FIFA.

Ian Mills, Jefe de Programas del equipo de los Centros Football for Hope, explicó la razón de que el proyecto se convirtiera en la campaña oficial de la Copa Mundial de la FIFA 2010. "La FIFA quería dejar un legado duradero, no sólo en Sudáfrica sino en todo el continente. Ésa es la función de los 20 Centros para 2010".

El sudafricano, que trabaja para streetfootballworld, la organización con la que se ha aliado la FIFA para poner en marcha los 20 Centros para 2010, añadió que por todo el continente existía la necesidad de crear instalaciones que las organizaciones locales pudieran usar para llegar a la juventud y abordar los problemas a los que se enfrentan los jóvenes. "Muchas comunidades de África tienen problemas muy graves, como el VIH/SIDA, la violencia, el desempleo o carencias educativas. Los Centros Football for Hope ponen a disposición de todas ellas servicios encaminados a ayudar a los jóvenes a enfrentarse a esas dificultades".

La FIFA proporciona a las organizaciones la financiación necesaria para la puesta en marcha y, posteriormente, las instalaciones pertinentes, que constan de un edificio de 180 metros cuadrados y un campo de fútbol para equipos de siete jugadores, con iluminación por energía solar. Los gastos de mantenimiento están cubiertos por tres años, durante los cuales las organizaciones gestoras tienen autonomía para recaudar fondos por ellas mismas. "Las organizaciones que administran los centros nos informan de sus requisitos para el edificio. Por ejemplo, algunas pueden necesitar una sala de informática y otras optan por una biblioteca. Las instalaciones se construyen entonces de acuerdo con sus necesidades".

"Los centros brindan a los jóvenes un lugar seguro en el que aprender a solucionar los problemas que los acucian. Como dichos problemas no son los mismos en todo el continente, cada centro se fija en aspectos diferentes. En Sudáfrica, la atención se concentra sobre todo en el VIH/SIDA; y en Ruanda, por ejemplo, en la resolución de conflictos. En otras zonas, el principal problema puede ser el desempleo u otras cuestiones. Sin embargo, todos los centros integran el fútbol en sus programas para llegar más fácilmente a la gente joven".

Compartir experiencias
Los delegados asistentes al seminario compartieron sus experiencias y señalaron que la falta de terrenos adecuados para construir las instalaciones se convierte en el principal obstáculo que deben superar antes de fundar un centro. Primrose Dube, Directora de Operaciones de Grassroots Soccer de Zimbabue, explicó a los demás delegados que, a pesar de que habían empezado los trámites hace un año, todavía están esperando que les aprueben el arriendo de los terrenos que solicitaron al Ayuntamiento de Bulawayo. “Confiamos en que el Ayuntamiento concrete el tema del arriendo la primera semana de diciembre. Entonces podremos empezar a construir el centro”.

Entre otros temas, durante este seminario de tres días de duración se analizaron estrategias de recaudación de fondos, técnicas eficaces para propuestas de desarrollo, y seguimiento y evaluación de proyectos. Victor Emmanuel Sewabana, Director del Centro Esperance, inaugurado a principios de octubre en un complejo escolar con 4.000 alumnos, comentó que la reunión le había beneficiado enormemente. “He compartido mis experiencias en temas como políticas de protección de la infancia, evaluación de riesgos y gestión de actividades. He aprendido mucho, especialmente sobre códigos de conducta para los trabajadores de las centros y actividades para la generación de ingresos”.

En el Centro Esperance de la capital de Ruanda, Kigali, los jóvenes han recibido formación práctica para desenvolverse en la vida, y capacitación en iniciativas empresariales e informática. El centro también ha impartido clases de inglés, que servirán de mucho a los jóvenes, pues el idioma está creciendo en importancia en el país.

Siete de los 20 centros (en Ghana, Malí, Kenia, Ruanda, Namibia, Lesoto y Sudáfrica) ya se han terminado y han empezado a funcionar, mientras que los de Burundi, Cabo Verde, Camerún, Etiopía, República Democrática del Congo, Tanzania, Mozambique, Botsuana, Zimbabue y los demás de Sudáfrica atraviesan diversas fases de preparación.

"Estamos muy bien situados para garantizar que los 20 centros se encuentren a pleno rendimiento el año que viene", anunció Mills. "Con ello, la Copa Mundial de la FIFA 2010 dejará un legado perdurable que trascenderá el recuerdo de sus apasionantes partidos, de sus goles espectaculares y de su increíble ambiente. Dejará como herencia un cambio de vida positivo para miles de jóvenes".